Mostrando entradas con la etiqueta diabetes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta diabetes. Mostrar todas las entradas
18/10/19
El ejercicio podría contrarrestar los daños que provoca pasar demasiado tiempo sentado, plantea un estudio [18-10-19]
El ejercicio podría contrarrestar los daños que provoca pasar demasiado tiempo sentado, plantea un estudio
Observaron menos riesgos de enfermedad cardiaca y diabetes en los adultos físicamente activos
El ejercicio regular ayuda a contrarrestar los efectos de salud nocivos de pasar demasiado tiempo sentado, sugiere un nuevo estudio británico.
"Esta investigación es significativa porque demuestra una vez más el motivo de que la actividad física y el ejercicio sean tan importantes. Muestra que las personas que pasan mucho tiempo sin moverse, ya sean por el trabajo, por el tiempo libre o por el estilo de vida, pueden contrarrestar algunos de los efectos negativos de la conducta sedentaria al hacer ejercicio con regularidad", señaló en un comunicado de prensa de la Universidad de Leicester el coautor del estudio, Kishan Bakrania, investigador de la universidad.
Los investigadores analizaron los datos de una encuesta nacional de la salud de adultos en Inglaterra . Agruparon a las personas según sus niveles de actividad física y el tiempo que pasaban sentadas.
Los adultos que pasaban mucho tiempo sentados y no hacían ejercicio con regularidad tenían más factores de riesgo de enfermedad cardiaca y diabetes que los que pasaban mucho tiempo sentados pero hacían ejercicio regularmente, señalaron los investigadores.
También encontraron que las personas que pasaban menos tiempo sentadas tenían unos niveles más altos de colesterol HDL "bueno", aunque no hicieran ejercicio de manera regular.
"Al sugerir que ser físicamente activo podría compensar parte de las consecuencias nocivas de tener de forma rutinaria unos niveles altos de conducta sedentaria, este estudio enfatiza aún más la importancia de la actividad física en el fomento y el mantenimiento de la salud", enfatizó el investigador líder, Thomas Yates, del Centro de Diabetes Leicester y de la Universidad de Leicester.
Pero este estudio fue lo que se conoce como observacional, y se necesita más investigación para confirmar los hallazgos, añadió.
El estudio aparece en una edición reciente en línea de la revista BMC Public Health.
7/10/19
Diabetes: causas, síntomas y tratamientos
Diabetes: causas, síntomas y tratamientos
Se la considera la epidemia del siglo XXI, y cada vez está más presente en los países en vías de desarrollo
alimente.elconfidencial.com
Esta enfermedad, tal y como reconoce la Fundación para la Diabetes, está reconocida como un problema sanitario grave, ya que a menudo causa el incremento de la morbimortalidad de la población, fundamentalmente por elevar el riesgo de patología cardiovascular, insuficiencia renal y amputaciones de los miembros. La diabetes es la cuarta causa de muerte en la mayoría de los países desarrollados pero, también, es una nueva epidemia para los países en vías de desarrollo y en aquellas naciones recientemente industrializadas. En España afecta a cerca de 6 millones de personas y es la responsable de 25.000 muertes cada año.
¿Qué es?
Es un grupo de enfermedades caracterizadas por un alto nivel de glucosa en sangre resultado de defectos en la capacidad del cuerpo para producir o usar la insulina. La diabetes es, según los Centros de Control de Enfermedades de Atlanta (CDC), una enfermedad crónica que afecta a la forma en la que el cuerpo convierte los alimentos en energía. La mayoría de lo que ingerimos se transforma en azúcar (también llamada glucosa) que se libera en el torrente sanguíneo. El páncreas produce una hormona llamada insulina que actúa como una llave que permite que el azúcar en la sangre entre en las células del cuerpo para que la usen como ‘combustible’. Cuando una persona padece diabetes, su organismo no produce una cantidad suficiente de la misma o, simplemente, no puede usar adecuadamente la que produce. Si no hay suficiente insulina o las células dejan de responder a la misma se produce un residuo excesivo de azúcar en el torrente sanguíneo y, con el tiempo, este desequilibrio eleva el riesgo de problemas graves de salud como patología cardiaca, pérdida de la visión o enfermedad renal, entre otras.
Existen varios tipos de diabetes: La tipo I, causada por una reacción autoinmunitaria (el cuerpo se ataca a sí mismo por error), lo que impide que el organismo produzca insulina. Aproximadamente el 5 % de las personas que tienen diabetes pertenece a este tipo. Y la tipo II, cuando el cuerpo no usa la insulina adecuadamente o no puede mantener el azúcar en la sangre a niveles normales. La mayoría de las personas con diabetes (9 de cada 10) la sufren, pero en estos casos la enfermedad se puede prevenir o retrasar su aparición si se llevan a cabo cambios de estilo de vida saludables, como bajar de peso, seguir una alimentación equilibrada y hacer actividad física regularmente. Un tercer subtipo sería la llamada diabetes gestacional que aparece en mujeres embarazadas que nunca han tenido antes la enfermedad.
¿Cuáles son sus causas?
Una de las principales es el envejecimiento y los cambios en los estilos de vida, sobre todo en los hábitos alimentarios y por falta de ejercicio. La obesidad y el sobrepeso se han posicionado como los grandes impulsores de la patología. No obstante existen otros condicionantes detrás como los antecedentes familiares. Asimismo, se debe valorar la posibilidad de la influencia del consumo de alcohol, algunos fármacos (corticoides, antiinflamatorios, anticonceptivos en mujeres), enfermedades renales, y otras.
¿Cuáles son los principales síntomas?
Entre los principales se encuentra el aumento de la sed y de las ganas de orinar, así como un mayor apetito, fatiga o cansancio, visión borrosa, entumecimiento u hormigueo en las manos o los pies, úlceras que no cicatrizan, pérdida de peso sin razón aparente, dolor de estómago, náuseas y vómitos.
¿Cómo se diagnostica?
Un análisis de glucosa en plasma es una medición del nivel de azúcar / glucosa que existe circulando en la sangre. Si es igual o mayor que 200 miligramos por decilitro (mg/dl) indica la posibilidad de tener diabetes. La confirmación puede llegar de otros tests como:
- Examen de glucosa en plasma en ayunas. Análisis de sangre que se realiza tras la abstinencia de comida y bebida (excepto agua) durante por lo menos 8 horas. Un nivel de glucosa en plasma normal después ayunar es de entre 60 y 99 mg/dl. La diabetes no se confirma hasta que dos análisis de glucosa en plasma en ayunas por separado den, cada uno, una medición de 126 o mayor.
- Examen de tolerancia oral a la glucosa. Es posible que las personas afectadas de diabetes tengan análisis normales de glucosa en plasma en ayunas. Los pacientes que puedan estar dentro de este es caso debe pasar por esta prueba para determinar la existencia de la patología. Consiste en abstenerse de comida y bebida (excepto agua) durante 8 horas para posteriormente beber un líquido que contiene una cantidad de glucosa, generalmente 75 gramos. Se extraerá sangre antes de tomar la mezcla de glucosa y 2 horas después. No se puede ingerir alimentos hasta completar el análisis. Los valores sanguíneos normales para una prueba de tolerancia a la glucosa oral con 75 gramos utilizada para detectar la tipo 2 son de 60 a 100 mg/dl en ayunas, menos de 200 mg/dl transcurrida 1 hora y menos de 140 mg/dl a las 2 horas. Entre 140 y 200 mg/dl se considera que existe deterioro en la tolerancia a la glucosa (prediabetes) y un nivel de 200 mg/dl o superior es un signo de diabetes.
- A1c. Es una medición del control de la glucosa en sangre promedio durante los tres meses anteriores. La Asociación Estadounidense para la Diabetes recomienda utilizar el análisis para diagnosticar la diabetes y prediabetes. Según la institución, los niveles de A1c superiores a 6,5 % se consideran diagnóstico de diabetes; entre 5,7-6,4% es prediabetes y los resultados del examen menores (5,6%) se consideran normales. Los análisis de hemoglobina glicosilada o hemoglobina A1c son similares a la A1c y también evalúan el control de la glucosa en sangre a largo plazo.
¿Cuál es el tratamiento?
Se basa en tres pilares: dieta, ejercicio físico y medicación. En pacientes con diabetes tipo II no sería necesaria esta última si se logra un control del peso junto a la práctica de ejercicio regular y llevar una dieta sana. Sin embargo, es necesario en ocasiones recurrir a una terapia sustitutiva con insulina o la toma de fármacos hipoglucemiantes por vía oral.
Fármacos hipoglucemiantes orales: Se prescriben a personas con diabetes tipo II que no consiguen descender la glucemia a través de la dieta y la actividad física, pero no son eficaces en personas con diabetes tipo 1.
Tratamiento con insulina: Para pacientes tipo 1, pero se debe valorar que las necesidades de insulina varían en función de los alimentos que se ingieren y de la actividad física que se realiza. Las personas que siguen una dieta estable y una actividad física regular varían poco sus dosis de insulina. Sin embargo, cualquier cambio en la dieta habitual o la realización de algún deporte exigen modificaciones de las pautas de insulina.
Pautas dietéticas
La composición de la dieta afecta a la acumulación de grasa y a la inflamación. Los pacientes aquejados de diabetes deben limitar los alimentos con alto contenido de azúcar. Deben comer porciones pequeñas a lo largo del día y detallar cuánta cantidad de carbohidratos consumen. Es importante aumentar la ingesta de alimentos integrales, frutas y vegetales, mientras que se deben reducir las grasas y la sal. Son recomendables aquellos alimentos ricos en proteínas, vitaminas y otros nutrientes, como los cereales, las carnes magras o los pescados con alto contenido en Omega 3. No obstante es importante excluir las bebidas alcohólicas, gaseosas, zumos artificiales, pasteles, dulces, bollería industrial, lácteos ricos en grasas o embutidos.
7/12/17
¿Diabetes tipo 2 encoge tu cerebro? [7-12-17]
¿Diabetes tipo 2 encoge tu cerebro?
Las personas con diabetes tipo 2 podrían perder más volumen cerebral que lo esperado conforme envejecen, es decir, la diabetes encoge tu cerebro, indica una nueva investigación.
Sorprendentemente, el encogimiento no parece estar relacionado con el efecto perjudicial de la diabetes sobre los vasos sanguíneos pequeños del cerebro, sino, en lugar de eso, con cómo maneja el cerebro el exceso de azúcar, señalaron los investigadores.
"Hace mucho que sabemos que la diabetes no es buena para el cerebro", comentó el investigador principal, el Dr. R. Nick Bryan, profesor de radiología de la Facultad Perelman de Medicina de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia.
¡Diabetes se asocia con la demencia!
La diabetes se asocia con un aumento del riesgo de accidente cerebrovascular y demencia, indicó. Hasta ahora, los médicos han pensado que estos riesgos probablemente se relacionaban con daños en los vasos sanguíneos relacionados con la diabetes.
"Pero nuestro estudio sugiere que se produce un daño cerebral adicional que podría ser más parecido a un trastorno del cerebro, como el Alzheimer", dijo Bryan. "De modo que la diabetes podría afectar al cerebro de dos maneras: daños en los vasos sanguíneos y degeneración de las neuronas".
El encogimiento del cerebro observado en este estudio podría estar relacionado con el modo en que el cerebro usa el azúcar, dijo Bryan.
"Es importante que los pacientes entiendan los efectos adversos de su enfermedad sobre su cerebro y que cooperen con su médico, que está intentando tratar la diabetes y evitar los efectos de la misma sobre el cerebro y otros órganos", dijo.
Bryan advirtió, sin embargo, que a partir de este estudio no se sabe si tratar la diabetes evitará o ralentizará el encogimiento del cerebro.
Según la Asociación Americana de la Diabetes (American Diabetes Association), 26 millones de personas tienen diabetes en Estados Unidos.
En la diabetes tipo 2, el cuerpo a menudo no usa la insulina eficientemente, lo que lleva a un exceso tanto de insulina como de azúcar en la sangre, según la asociación.
Para realizar el estudio, Bryan y sus colaboradores usaron escáneres para observar los cerebros de 614 personas con diabetes tipo 2. Los voluntarios habían tenido diabetes durante un promedio de unos 10 años.
Descubrieron que cuanto más tiempo tenía la enfermedad un paciente, mayor pérdida de volumen cerebral se producía, sobre todo en la materia gris. La materia gris incluye zonas del cerebro que intervienen en el control muscular, la vista y el oído, la memoria, las emociones, el habla, la toma de decisiones y el autocontrol.
De hecho, por cada 10 años que una persona había tenido diabetes, parecía que el cerebro era unos dos años más viejo que el cerebro de alguien sin diabetes, según Bryan.
Es importante indicar que este estudio, publicado en la revista Radiology, solamente encontró una asociación entre la diabetes tipo 2 y una pérdida de volumen cerebral mayor y más rápida, pero no pudo demostrar que la diabetes tipo 2 fuera la causa del encogimiento cerebral.
El médico Souhel Najjar, director de neurociencia y accidentes cerebrovasculares en el Hospital Universitario de Staten Island en la ciudad de Nueva York, comentó que "dado el aumento del problema de salud pública de la diabetes tipo 2, los hallazgos de esta investigación son muy importantes, en la medida en que vinculan la diabetes directamente con la atrofia cerebral, lo que subraya la importancia de la prevención primaria y la gestión temprana de la diabetes para la reducción del problema de la demencia, sobre todo en la población mayor".
Esta pérdida cerebral podría llevar a un inicio temprano de la demencia, señaló otro experto.
El médico Sam Gandy, director del Centro de Salud Cognitiva del Hospital Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York, afirmó que "se trata de un estudio muy oportuno. Hay mucho interés y mucha confusión sobre la discapacidad mental que acompaña a la diabetes tipo 2".
Este estudio sugiere que tener unos niveles altos crónicos de insulina y azúcar podría ser tóxico directamente para las neuronas, dijo. "Esto sería, sin duda, una posible causa de la demencia".
El médico Spyros Mezitis, endocrinólogo del Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York, dijo que el encogimiento cerebral también podría deberse a un nivel bajo de azúcar en la sangre, un problema común para las personas con diabetes y que puede ser tan perjudicial como la hiperglucemia.
"La diabetes, a medida que pasa el tiempo, también afecta al cerebro, y puede llevar a problemas de pensamiento y memoria como el Alzheimer. Tenemos que controlar la diabetes tan pronto como sea posible, para que los pacientes no sufran problemas cerebrales", añadió Mezitis.
10/11/17
Tomar los antihipertensivos de noche podría ayudar a prevenir la diabetes tipo 2 [10-11-17]
Tomar los antihipertensivos de noche podría ayudar a prevenir la diabetes tipo 2
Un estudio encuentra que tomar los fármacos de noche redujo el riesgo del trastorno del azúcar en sangre a la mitad
Unos expertos que realizaron una sorprendente nueva investigación informan que el momento en que se toman los antihipertensivos podría influir mucho en si se contrae o no diabetes tipo 2.
En específico, los investigadores españoles hallaron que tomar los antihipertensivos a la hora de irse a la cama, en lugar de esperar hasta la mañana, podría reducir el riesgo de contraer diabetes tipo 2 en más de la mitad.
Las personas con hipertensión tienden a que su presión arterial no se reduzca sustancialmente durante el sueño (hipertensión nocturna durante el sueño, un fenómeno conocido en inglés como "non-dipping"), lo que sí sucede en la gente sana, dijeron los investigadores en la información de respaldo.
En un estudio inicial, los investigadores encontraron que los hipertensos nocturnos tenían un riesgo más elevado de contraer diabetes tipo 2, en comparación con las personas cuya presión arterial se reducía de forma normal durante el sueño.
Un ensayo clínico de seguimiento llevado a cabo por el mismo grupo de investigadores reveló que tomar antihipertensivos justo antes de irse a la cama ayudaba a reducir la presión arterial de una persona durante el sueño, al igual que el riesgo de diabetes tipo 2.
Por cada reducción de 14 puntos en la presión arterial sistólica promedio durante el sueño de una persona, se experimentaba una reducción del 30 por ciento en el riesgo de contraer diabetes tipo 2, señaló el autor líder, el Dr. Ramón Hermida. La presión arterial sistólica es el número superior en una medida de la presión arterial.
"Los resultados de nuestro estudio prospectivo indican que reducir la presión arterial durante el sueño podría en realidad ser un método significativo para reducir el riesgo de contraer diabetes [tipo 2]", dijo Hermida, profesor de medicina de la Universidad de Vigo, en España.
¿Cómo están conectadas esas dos enfermedades tan distintas? Hormonas como la adrenalina y la angiotensina tienen un rol en el desarrollo tanto de la hipertensión como de la diabetes tipo 2, explicó el Dr. Zachary Bloomgarden, profesor clínico de medicina de la Escuela de Medicina Mount Sinai Icahn, en la ciudad de Nueva York.
Varios antihipertensivos se dirigen específicamente a la angiotensina, una hormona que hace que los vasos sanguíneos se estrechen y que la presión arterial suba, dijo Bloomgarden. La angiotensina también contribuye a un aumento en la liberación de glucosa (azúcar) en el hígado y a una sensibilidad más baja a la insulina. Esos factores pueden conducir a la diabetes tipo 2, apuntó.
Los fármacos que se dirigen a la angiotensina incluyen a los bloqueadores de los receptores de la angiotensina (BRA), a los inhibidores de la ECA y a los bloqueadores beta. Esas tres clases de medicamentos se asociaron con un riesgo más bajo de diabetes tipo 2 cuando se tomaban a la hora de irse a la cama, encontraron los investigadores.
"Este estudio podría ser muy importante, e influir en la forma en que tratamos la hipertensión en personas con diabetes y en riesgo de diabetes", planteó Bloomgarden. "Hay algunas observaciones realmente interesantes que se pueden sumar a esta idea de que durante la noche sucede algo particular".
Tras mostrar que una reducción de la presión arterial durante el sueño se asociaba con un riesgo más bajo de diabetes tipo 2, los investigadores decidieron ver si tomar una dosis diaria completa de uno o más antihipertensivos a la hora de acostarse podía reducir incluso más el riesgo de diabetes tipo 2 de una persona.
En el ensayo clínico participaron más de 2,000 personas con hipertensión y sin diabetes. Se asignaron al azar a tomar todos sus antihipertensivos a primera hora de la mañana o justo antes de irse a la cama. Durante un seguimiento promedio de seis años, 171 de los participantes contrajeron diabetes tipo 2, según el estudio.
Los voluntarios del estudio del grupo de tratamiento a la hora de acostarse experimentaron una reducción significativa en su presión arterial durante el sueño, y la hipertensión nocturna ("non-dipping") solo ocurrió en un 32 por ciento de ese grupo, frente a un 52 por ciento de los pacientes que tomaron sus fármacos en la mañana, según los resultados del estudio.
El estudio encontró que el riesgo de contraer diabetes tipo 2 era un 57 por ciento más bajo en el grupo tratado a la hora de acostarse que en el grupo matutino, después de que los investigadores ajustaron otros factores que complicaban la ecuación.
Específicamente, las probabilidades de diabetes tipo 2 se redujeron en un 61 por ciento en las personas que tomaban un bloqueador de los receptores de la angiotensina a la hora de acostarse, en comparación con tomarlo en la mañana. Los que tomaban un inhibidor de la ECA de noche experimentaron una reducción del 69 por ciento en las probabilidades. Las personas que tomaban bloqueadores beta redujeron sus probabilidades de la enfermedad del azúcar en la sangre en un 65 por ciento cuando tomaron su medicamento de noche, reportaron los investigadores.
"Tomar los antihipertensivos a la hora de irse a dormir, en lugar de al despertarse por la mañana, mejoró el control de la presión arterial durante el sueño, y redujo de forma marcada el riesgo de diabetes [tipo 2]", aseguró Hermida.
Unos estudios anteriores no lograron mostrar que los antihipertensivos tuvieran ningún beneficio para la prevención de la diabetes tipo 2, pero quizá esos estudios estuvieran sesgados porque se pidió a las personas que tomaran los fármacos por la mañana, planteó Bloomgarden.
"Normalmente administramos los medicamentos por la mañana, no por la noche", dijo. "Quizá el momento ideal para el tratamiento de la presión arterial sea de noche".
Los hallazgos de la nueva investigación aparecen en la edición en línea del 23 de septiembre de la revista Diabetologia.
21/8/17
Tratamiento quirúrgico controla diabetes tipo 2 en más de 85% de pacientes
Tratamiento quirúrgico controla diabetes tipo 2 en más de 85% de pacientes
Existen estudios serios que garantizan el éxito del procedimiento en las personas con poco sobrepeso
lacapital.com.mx
Ciudad de México.- La práctica de la cirugía metabólica o bariátrica ha demostrado ser eficaz en el control de la diabetes tipo 2 de pacientes con obesidad moderada. “Esto ocurra debido a que el procedimiento impide que los alimentos pasen por la primera porción del intestino delgado, lo que da lugar a modificaciones en las hormonas que regulan la glucosa”, refiere el doctor Fernando Serrano Berry, especializado en cirugía de obesidad adscrito al Hospital ABC, ubicado en la Ciudad de México.
Resalta que la cirugía permite la remisión de los síntomas de la diabetes en más del 85 por ciento de los pacientes, así como una mejoría notable en el porcentaje restante. “Si bien este tipo de intervención se realiza desde hace más de 30 años en Estados Unidos, apenas hace cerca de 20 años se publicaron los primeros estudios serios que garantizan el éxito del procedimiento en las personas con poco sobrepeso”.
En este contexto, destaca que la cirugía bariátrica tiene su fundamento en la práctica de la intervención quirúrgica para tratar la obesidad, es decir, el bypass gástrico, pues se observó que quienes eran sometidos a esta intervención quirúrgica mejoraban considerablemente las enfermedades adicionales que sufrían. Por ejemplo, diabetes, incremento en la concentración de grasas en sangre y síndrome metabólico.
Por ende, está comprobado que tal procedimiento quirúrgico es capaz de modificar el curso clínico de la diabetes. Incluso, los seguimientos realizados a los pacientes por un periodo mayor a 15 años comprueban que quienes fueron intervenidos no sólo han dejado el tratamiento, sino que las complicaciones propias de la enfermedad no se han presentado.
“Por dichas razones, se considera que la cirugía metabólica es un procedimiento recomendable para el paciente con obesidad y diabetes. Debido a mecanismos que aún no están claramente entendidos, ocurren cambios en la secreción de algunas sustancias enzimáticas que tienen influencia en el metabolismo del azúcar”, resalta el doctor Serrano Berry.
Por otra parte, se ha demostrado que el efecto antidiabético de la técnica quirúrgica es de tipo primario y no la consecuencia de que el paciente pierda peso, como inicialmente se creyó. “A diferencia de la operación bariátrica o el bypass gástrico, la cirugía metabólica puede realizarse en pacientes con un Índice de Masa Corporal (IMC) menor a 35, pues el objetivo de la misma es el tratamiento de la diabetes y no de la obesidad”, aclara el experto.
El doctor Serrano Berry detalla que la cirugía metabólica requiere dos tipos de intervenciones de bypass. El primero es gástrico, es decir, consiste en la reducción del tamaño del estómago. Y el segundo es denominado duodeno-yeyunal, con el que se excluye el tránsito de los alimentos en las primeras porciones del intestino delgado, porque ello genera cambios en las hormonas y los receptores ubicados en esta área y tal acción repercute en el control de la glucosa.
De esta manera, dos de los grandes problemas del paciente con obesidad pueden ser controlados. Se estima que cerca del 90 por ciento quedan sin diabetes aparente, y un porcentaje mayor al 92 por ciento regulariza su hipertensión al perder peso.
El doctor Serrano Berry aclara que ya está comprobado que funciona la cirugía metabólica en pacientes con diabetes tipo 2, aunque es importante tener presente que las personas sólo pueden ser intervenidas si son menores de 65 años y tienen menos de ocho años con la enfermedad.
Existen estudios serios que garantizan el éxito del procedimiento en las personas con poco sobrepeso
lacapital.com.mx
Ciudad de México.- La práctica de la cirugía metabólica o bariátrica ha demostrado ser eficaz en el control de la diabetes tipo 2 de pacientes con obesidad moderada. “Esto ocurra debido a que el procedimiento impide que los alimentos pasen por la primera porción del intestino delgado, lo que da lugar a modificaciones en las hormonas que regulan la glucosa”, refiere el doctor Fernando Serrano Berry, especializado en cirugía de obesidad adscrito al Hospital ABC, ubicado en la Ciudad de México.
Resalta que la cirugía permite la remisión de los síntomas de la diabetes en más del 85 por ciento de los pacientes, así como una mejoría notable en el porcentaje restante. “Si bien este tipo de intervención se realiza desde hace más de 30 años en Estados Unidos, apenas hace cerca de 20 años se publicaron los primeros estudios serios que garantizan el éxito del procedimiento en las personas con poco sobrepeso”.
En este contexto, destaca que la cirugía bariátrica tiene su fundamento en la práctica de la intervención quirúrgica para tratar la obesidad, es decir, el bypass gástrico, pues se observó que quienes eran sometidos a esta intervención quirúrgica mejoraban considerablemente las enfermedades adicionales que sufrían. Por ejemplo, diabetes, incremento en la concentración de grasas en sangre y síndrome metabólico.
Por ende, está comprobado que tal procedimiento quirúrgico es capaz de modificar el curso clínico de la diabetes. Incluso, los seguimientos realizados a los pacientes por un periodo mayor a 15 años comprueban que quienes fueron intervenidos no sólo han dejado el tratamiento, sino que las complicaciones propias de la enfermedad no se han presentado.
“Por dichas razones, se considera que la cirugía metabólica es un procedimiento recomendable para el paciente con obesidad y diabetes. Debido a mecanismos que aún no están claramente entendidos, ocurren cambios en la secreción de algunas sustancias enzimáticas que tienen influencia en el metabolismo del azúcar”, resalta el doctor Serrano Berry.
Por otra parte, se ha demostrado que el efecto antidiabético de la técnica quirúrgica es de tipo primario y no la consecuencia de que el paciente pierda peso, como inicialmente se creyó. “A diferencia de la operación bariátrica o el bypass gástrico, la cirugía metabólica puede realizarse en pacientes con un Índice de Masa Corporal (IMC) menor a 35, pues el objetivo de la misma es el tratamiento de la diabetes y no de la obesidad”, aclara el experto.
El doctor Serrano Berry detalla que la cirugía metabólica requiere dos tipos de intervenciones de bypass. El primero es gástrico, es decir, consiste en la reducción del tamaño del estómago. Y el segundo es denominado duodeno-yeyunal, con el que se excluye el tránsito de los alimentos en las primeras porciones del intestino delgado, porque ello genera cambios en las hormonas y los receptores ubicados en esta área y tal acción repercute en el control de la glucosa.
De esta manera, dos de los grandes problemas del paciente con obesidad pueden ser controlados. Se estima que cerca del 90 por ciento quedan sin diabetes aparente, y un porcentaje mayor al 92 por ciento regulariza su hipertensión al perder peso.
El doctor Serrano Berry aclara que ya está comprobado que funciona la cirugía metabólica en pacientes con diabetes tipo 2, aunque es importante tener presente que las personas sólo pueden ser intervenidas si son menores de 65 años y tienen menos de ocho años con la enfermedad.
6/7/17
Consejos para diabéticos [6-7-17]
Consejos para diabéticos
Si piensas que comer saludable es dejar de comer tu platillo favorito en estas fechas, estás en un error. La buena noticia es que no tienes que hacerlo. Puedes disfrutar de tus comidas ocasionales favoritas, pero con moderación, ya que el hacerlo en exceso puede traer consecuencias poco gratas a nuestra salud, especialmente cuando se vive con diabetes.
El truco es estar consciente de lo que comemos y hacer mejores elecciones respecto a nuestra alimentación.
Saber lo que puedes comer durante esta temporada puede ser confuso. Por esta razón te traemos siete consejos para que puedas elegir alimentos saludables para ti y toda tu familia durante estas fechas.
¿Qué debo sustituir?
1. Prefiere carnes blancas a rojas
La proteína puede brindar una mayor saciedad en comidas y cenas. Sin embargo, es preferible optar aquellos productos de origen animal con bajo contenido en ácidos grasos saturados y colesterol, por ejemplo: pavo, pollo sin piel o pescado, a diferencia de las carnes rojas en exceso.
Si eres vegano puedes apoyarte de la proteína vegetal que se encuentra en la soya, tofú o combinando leguminosas con cereales, como arroz con frijoles, en una porción ligera. Las proteínas son parte de una alimentación correcta y necesitamos en general para el adulto sano un g/kg/día.
2. Fruta como postre
La fruta es una excelente opción que puedes disfrutar con tranquilidad, ya que está repleta de vitaminas, minerales y fibra, al igual que los vegetales. Pero también contiene carbohidratos y requieres contarlos como parte de tu plan de alimentación. Comer una fruta fresca o ensalada de fruta de postre es una excelente manera de darse un gusto dulce y obtener la nutrición adicional que se requiere. Las mejores opciones de fruta son las frescas, congeladas o enlatadas sin azúcar agregada. Te recomendamos consumirlas con otro alimento que contenga proteínas o grasas para disminuir la absorción de glucosa.
3. Sustituye los canapés por vegetales sin almidón
La recomendación de ¡come más! no lo escuchas con frecuencia cuando tienes diabetes, pero los vegetales sin almidón son uno de los grupos de alimentos con los que puedes saciar tu apetito.
Los vegetales están repletos de vitaminas, minerales, fibra y fitoquímicos, y ya que tienen tan pocos carbohidratos y calorías ¡todos los pueden disfrutar! Ejemplo de ellos son: acelga, alcachofa, amaranto, apio, arvejas o guisantes, berenjena, brócoli, calabaza, cebolla, chayote, coles de Bruselas, coliflor, colinabo, espárrago, hongos, hortalizas, jícama, maíz, nabo, pepino, pimientos, poro, rábano, remolacha, betabel, col, tomates, lechuga, espinaca, rúcula, achicoria de hoja roja, berro, zanahoria, etcétera. Un plato de jícama con zanahoria y chile piquín es una excelente opción.
4. Evita las grasas poco saludables
No hay duda de que los carbohidratos acaparan la atención en el control de la diabetes. La cantidad de grasa que se consume depende de muchos factores, pero más importante que el total de grasa es el tipo de grasa que se come. Hay grasas saludables y grasas poco saludables.
Para reducir el riesgo de enfermedades del corazón trata de comer menos de las grasas poco saludables: las saturadas y trans, presentes en alimentos procesados como bocadillos (galletas saladas y papitas, totopos o chips) y productos de repostería (panecillos, galletas y pasteles), así como cierta comida rápida como las papas fritas.
5. Evita las bebidas azucaradas
como las gaseosas regulares, los ponches y bebidas de fruta, las bebidas para deportistas y el té dulce, entre otras. Elevan la glucosa en la sangre y ¡una sola porción puede contener cientos de calorías!
6. Las bebidas alcohólicas
Pregúntale a tu equipo de atención médica si puedes tomar bebidas alcohólicas. En caso de ser viable esta opción y optas por tomar algo, acompáñalo con comida. No omitas alimentos de tu plan regular de alimentación para remplazarlos por bebidas alcohólicas. No bebas con el estómago vacío o cuando tienes la glucosa baja (menor que 70mg/dl).
7. Realiza una actividad física,
esto puede ayudarte para compensar los pequeños excesos. No importa si has sido una persona activa en el pasado o no, es buen momento para empezar. Pero si nunca has hecho mucha actividad o no la realizas desde hace tiempo es importante comenzar lentamente.
Si piensas que comer saludable es dejar de comer tu platillo favorito en estas fechas, estás en un error. La buena noticia es que no tienes que hacerlo. Puedes disfrutar de tus comidas ocasionales favoritas, pero con moderación, ya que el hacerlo en exceso puede traer consecuencias poco gratas a nuestra salud, especialmente cuando se vive con diabetes.
El truco es estar consciente de lo que comemos y hacer mejores elecciones respecto a nuestra alimentación.
Saber lo que puedes comer durante esta temporada puede ser confuso. Por esta razón te traemos siete consejos para que puedas elegir alimentos saludables para ti y toda tu familia durante estas fechas.
¿Qué debo sustituir?
1. Prefiere carnes blancas a rojas
La proteína puede brindar una mayor saciedad en comidas y cenas. Sin embargo, es preferible optar aquellos productos de origen animal con bajo contenido en ácidos grasos saturados y colesterol, por ejemplo: pavo, pollo sin piel o pescado, a diferencia de las carnes rojas en exceso.
Si eres vegano puedes apoyarte de la proteína vegetal que se encuentra en la soya, tofú o combinando leguminosas con cereales, como arroz con frijoles, en una porción ligera. Las proteínas son parte de una alimentación correcta y necesitamos en general para el adulto sano un g/kg/día.
2. Fruta como postre
La fruta es una excelente opción que puedes disfrutar con tranquilidad, ya que está repleta de vitaminas, minerales y fibra, al igual que los vegetales. Pero también contiene carbohidratos y requieres contarlos como parte de tu plan de alimentación. Comer una fruta fresca o ensalada de fruta de postre es una excelente manera de darse un gusto dulce y obtener la nutrición adicional que se requiere. Las mejores opciones de fruta son las frescas, congeladas o enlatadas sin azúcar agregada. Te recomendamos consumirlas con otro alimento que contenga proteínas o grasas para disminuir la absorción de glucosa.
3. Sustituye los canapés por vegetales sin almidón
La recomendación de ¡come más! no lo escuchas con frecuencia cuando tienes diabetes, pero los vegetales sin almidón son uno de los grupos de alimentos con los que puedes saciar tu apetito.
Los vegetales están repletos de vitaminas, minerales, fibra y fitoquímicos, y ya que tienen tan pocos carbohidratos y calorías ¡todos los pueden disfrutar! Ejemplo de ellos son: acelga, alcachofa, amaranto, apio, arvejas o guisantes, berenjena, brócoli, calabaza, cebolla, chayote, coles de Bruselas, coliflor, colinabo, espárrago, hongos, hortalizas, jícama, maíz, nabo, pepino, pimientos, poro, rábano, remolacha, betabel, col, tomates, lechuga, espinaca, rúcula, achicoria de hoja roja, berro, zanahoria, etcétera. Un plato de jícama con zanahoria y chile piquín es una excelente opción.
4. Evita las grasas poco saludables
No hay duda de que los carbohidratos acaparan la atención en el control de la diabetes. La cantidad de grasa que se consume depende de muchos factores, pero más importante que el total de grasa es el tipo de grasa que se come. Hay grasas saludables y grasas poco saludables.
Para reducir el riesgo de enfermedades del corazón trata de comer menos de las grasas poco saludables: las saturadas y trans, presentes en alimentos procesados como bocadillos (galletas saladas y papitas, totopos o chips) y productos de repostería (panecillos, galletas y pasteles), así como cierta comida rápida como las papas fritas.
5. Evita las bebidas azucaradas
como las gaseosas regulares, los ponches y bebidas de fruta, las bebidas para deportistas y el té dulce, entre otras. Elevan la glucosa en la sangre y ¡una sola porción puede contener cientos de calorías!
6. Las bebidas alcohólicas
Pregúntale a tu equipo de atención médica si puedes tomar bebidas alcohólicas. En caso de ser viable esta opción y optas por tomar algo, acompáñalo con comida. No omitas alimentos de tu plan regular de alimentación para remplazarlos por bebidas alcohólicas. No bebas con el estómago vacío o cuando tienes la glucosa baja (menor que 70mg/dl).
7. Realiza una actividad física,
esto puede ayudarte para compensar los pequeños excesos. No importa si has sido una persona activa en el pasado o no, es buen momento para empezar. Pero si nunca has hecho mucha actividad o no la realizas desde hace tiempo es importante comenzar lentamente.
3/5/17
La diabetes en la mediana edad puede provocar problemas de memoria más adelante [3-5-17]
Un estudio halló que la hipertensión también tiene un impacto similar
Las personas que contraen diabetes tipo 2 o hipertensión en la mediana edad parecen ser más propensas a sufrir un daño cerebral que puede contribuir a la demencia a medida que envejecen, halla un estudio reciente.
La diabetes podría en realidad encoger el cerebro en el transcurso de un periodo largo, reduciendo el tamaño de áreas esenciales como el hipocampo, que tiene un importante papel en la memoria a corto y a largo plazo, según el estudio.
Además, la diabetes y la hipertensión parecen aumentar el riesgo de una persona de micro accidentes cerebrovasculares (ACV) y otros daños en los vasos sanguíneos que alimentan al cerebro, señalaron los autores del estudio.
"Las personas que sufrieron de diabetes a una edad más temprana tenían [una estructura] cerebral mucho peor que las que sufrieron de la enfermedad a una edad mayor", apuntó la autora líder, la Dra. Rosebud Roberts, investigadora de la Clínica Mayo. "Estos escáneres nos muestran que el daño cognitivo ocurre durante un periodo muy largo. Mientras más temprano se contrae la diabetes tipo 2, más probable es que haya daño".
Hace mucho que la diabetes se ha vinculado con problemas del pensamiento y la memoria más adelante en la vida, pero este estudio es el primero en proveer una evidencia sólida que explica por qué ocurre, apuntó Keith Fargo, director de programas científicos y alcance de la Asociación del Alzheimer (Alzheimer's Association).
"Este estudio nos emociona mucho", dijo Fargo. "Hace tiempo que se sabe que hay algún tipo de vínculo entre la diabetes y la capacidad cognitiva posterior en la vida. Lo que aún no se sabía es por qué existe ese vínculo ni cómo se desarrolla con el tiempo".
En el estudio participaron más de 1,400 personas con una edad promedio de 80 años, según el informe, que aparece en la edición en línea del 19 de marzo de la revista Neurology. Los participantes del estudio tenían como máximo unos problemas ligeros de la memoria y del pensamiento que se conocen como deterioro cognitivo leve. Los investigadores evaluaron las habilidades de pensamiento y memoria de los participantes, anotando cualquier señal de deterioro leve.
Entonces, los participantes del estudio se sometieron a una IRM cerebral para buscar señales de daño cerebral, que pueden ser una indicación temprana de la demencia.
Finalmente, los investigadores revisaron los expedientes médicos de los participantes para ver si habían sido diagnosticados con diabetes o hipertensión en la mediana edad, que para fines de este estudio se consideró de los 40 a los 64 años.
Los autores del estudio hallaron que las personas que contrajeron diabetes en la mediana edad tenían unos cerebros que eran, en promedio, un 2.9 por ciento más pequeños que los de los que no contrajeron diabetes. Y sus hipocampos eran incluso más pequeños, un promedio de un 4 por ciento más pequeños que los de los no diabéticos.
"Cuando el hipocampo comienza a reducirse, uno comienza a perder la memoria a largo plazo y la capacidad de recordar eventos recientes", explicó Roberts, quien también es miembro de la Academia Americana de Neurología (American Academy of Neurology).
La diabetes en la mediana edad también se asoció con un riesgo un 85 por ciento más alto de micro accidentes cerebrovasculares en el cerebro. Por último, las personas con diabetes en la mediana edad tenían el doble de probabilidades de sufrir de problemas del pensamiento o de la memoria, halló el estudio.
Y las personas con hipertensión en la mediana edad tenían el doble de probabilidades de tener daño causado por un ACV en porciones del cerebro asociadas con el pensamiento, la memoria y el lenguaje, apuntaron los investigadores.
Aunque el estudio descubrió un vínculo aparente entre la diabetes o la hipertensión en la mediana edad y los problemas de memoria más adelante en la vida, no probó causalidad.
Los resultados de la investigación enfatizan la necesidad de que las personas adopten un estilo de vida saludable en la mediana edad o antes, planteó Fargo.
Las encuestas recientes muestran que casi una cuarta parte de las personas creen que solo están en riesgo de enfermedad de Alzheimer si existe en la familia, comentó. En realidad, la demencia puede atacar a cualquiera que no se cuide bien, añadió.
"Si usted tiene un cerebro, está en riesgo de demencia", señaló Fargo. "La mediana edad realmente es un momento crítico para que las personas se enfoquen en la salud del cerebro, y que no esperen a que sea demasiado tarde".
Las personas que deseen proteger el cerebro deben evitar contraer diabetes o hipertensión, aconsejó Roberts. Anotó que incluso las personas que se hicieron diabéticas a una edad avanzada de cualquier forma sufrieron daño cerebral como resultado de la enfermedad.
Si una persona contrae una de estas dos afecciones crónicas, puede limitar el impacto sobre el pensamiento y la memoria al controlar la enfermedad mediante la dieta, el ejercicio y los medicamentos, señalaron los investigadores.
"Si tiene diabetes tipo 2, está en mayor riesgo de daño cerebral", advirtió Roberts. "Pero si controla la diabetes bien, eso debería reducir el daño que se está provocando en el cerebro".
26/4/17
La prediabetes podría dañar a los nervios más de lo que se pensaba [26-4-17]
La prediabetes podría dañar a los nervios más de lo que se pensaba
El dolor y el hormigueo tempranos en los pies y manos podrían ser 'el canario de la mina de carbón', señalan los investigadores
La prediabetes podría provocar más daño nervioso de lo que se creía, informan unos investigadores.
"Los resultados de este nuevo estudio añaden urgencia a la necesidad de realizar más pruebas de detección entre los que tienen la afección, y de una intervención más rápida", apuntó el autor principal del estudio, el Dr. Michael Polydefkis, profesor de neurología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Johns Hopkins.
El estudio incluyó a 62 personas, entre ellos 52 que sentían un hormigueo y dolor en manos y piernas, una afección conocida como neuropatía. La diabetes es una causa común de neuropatía, dijeron los investigadores.
Trece de los participantes tenían prediabetes, lo que significa que sus niveles de azúcar en sangre eran más altos de lo normal, pero todavía no llegaban a ser diabetes.
En el transcurso de tres años, los investigadores encontraron que los que sufrían de prediabetes experimentaron daño a todo lo largo de las fibras nerviosas sensoriales pequeñas, y no solo en los extremos más largos primero. Los hallazgos ponen en duda la comprensión actual del daño nervioso relacionado con la prediabetes, apuntaron los investigadores.
El estudio aparece en la edición en línea del 11 de abril de la revista JAMA Neurology.
"Comparo la neuropatía de las fibras pequeñas con el canario de la mina de carbón", enfatizó Polydefkis en un comunicado de prensa de la universidad.
"Señala el inicio del deterioro nervioso que con el tiempo involucra a otros tipos de fibras nerviosas y se hace más aparente, y que afecta dramáticamente la calidad de vida de las personas", explicó.
Según la Asociación Americana de la Diabetes (American Diabetes Association), se puede reducir el riesgo de que la prediabetes avance a la diabetes perdiendo el 7 por ciento del peso corporal (por ejemplo, 14 libras [6.5 kilos] si pesa 200 libras [91 kilos]) y haciendo un ejercicio moderado 30 minutos al día, cinco días a la semana.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


