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15/10/19
¿Qué es la macrobiótica? ¿Una dieta inofensiva? [15-10-19]
¿Qué es la macrobiótica? ¿Una dieta inofensiva?
Es necesario distinguir si es un simple asunto nutricional... o algo más
Como pasa con tantas otras costumbres “alternativas” y con relación a la salud que se ponen de moda, hay que hacer un lúcido discernimiento de si estamos practicando –o se nos está proponiendo– una dieta apropiada para nuestro organismo o si, aprovechando este loable propósito, se nos quiere introducir en una filosofía de vida propia de la New Age. Veamos los puntos principales.
Una dieta basada en Oriente
Si nos fijamos en el nombre, viene del griego “grande” (makrós) y “vida” (biós). Así, la etimología nos muestra el propósito de esta técnica: alargar la vida del hombre, hacerla mayor.
Y se basa en algo que ya es muy popular entre nosotros: el Yin y el Yang. Por lo tanto, en la génesis de la macrobiótica está el taoísmo y el confucianismo, que comparten esta simbología.
En su libro El taoísmo, religión de la armonía, José Luis Vázquez Borau explica que “Yin y Yang son dos fundamentos, principios, de mutua complementariedad. Yang representa la luz, el calor, la actividad, la dureza o la sequedad. Mientras, Yin representa la oscuridad, la frialdad, la pasividad, la suavidad o la humedad. La intersección, es decir, la acción recíproca entre las dos partes fundamentales, produce los fenómenos de la naturaleza”.
Aplicando esto a la comida, se dice que hay alimentos Yin y alimentos Yang. Los primeros serían los más ligeros y los que contendrían más potasio; los otros, con más cantidad de sodio, serían los más pesados. La clave está en buscar el equilibrio, la armonía.
Y por eso la macrobiótica se fija no tanto en el contenido nutricional de la comida, sino en su “energía” (Yin y Yang).
Se recomiendan, sobre todo, los alimentos frescos, los biológicos, los cereales integrales, verduras y legumbres. Se insiste en consumir los productos propios del medio en el que se vive y los de las estaciones en las que se está.
Hay un rechazo taxativo de todo alimento envasado, procesado, modificado… También se propone eliminar el azúcar. Y la leche, cuanto menos, mejor.
El café y las especias son lo más parecido al veneno, así que se indica la sustitución del café por sucedáneos como la cebada tostada.
Como es fácil de adivinar, “bajo ningún punto de vista resulta recomendable la carne animal”, según reza un manual de macrobiótica. Se prohíbe comer patatas, pimientos y tomates.
Y sorprende otra de las normas: “ingerir la menor cantidad posible de líquidos”, que ya obtendría el organismo por el resto de la dieta. Se insiste en masticar bien y comer pequeñas raciones.
Su principal introductor en Occidente fue el japonés George Ohsawa (1893-1966). Los defensores de la macrobiótica pretenden que las personas pasen de comer sin ningún orden a hacerlo con un sentido muy determinado.
Cuando se va más allá
Como decía un artículo divulgativo sobre este tema que publicó un semanario español, en ocasiones sucede que “más que una dieta, la macrobiótica es una filosofía de vida”.
Estamos dando un salto a la cosmovisión, a la espiritualidad, a algo que determina la vida entera de la persona. Es un salto muy sencillo porque, como hemos visto, el influjo oriental es notable, y en Oriente no se pueden separar las cosas tal como lo hacemos aquí.
Esto podemos comprobarlo en los manuales clásicos sobre el tema. En un tratado muy difundido desde los años 70, de Itoshi Tamura, podemos leer este reclamo en su portada: “la sabiduría de Oriente llega a nosotros revitalizada y con profundo significado aleccionador. La Macrobiótica es vehículo de esa corriente de pensamiento. Adoptarla es recrear la vida, asimilar lo sublime, reconstituir la fortaleza física y moral… De la Macrobiótica surge el máximo de potencia y belleza… por ella, el hombre es más hombre, y la mujer es más mujer”.
Leyendo cosas como esta parecería que nos encontramos ante el “bálsamo de Fierabrás”, esa poción mágica que curaría todas las enfermedades y que –procedente de una leyenda de la épica carolingia– popularizó El Quijote.
O puede sonar también a la charlatanería que subyace a los crecepelos milagrosos y otros productos del mismo estilo. Más adelante, cuando veamos sus riesgos, irá por ahí.
Algunos han llegado a afirmar que la macrobiótica podría solucionar hasta 120 enfermedades.
Dentro del libro descubrimos la afirmación de Tamura de que la macrobiótica significa “salud física, psíquica o espiritual”. Al final, ¿a dónde lleva la comida? A “liberación y felicidad”, que son “promesas valederas, respaldadas por la Macrobiótica”, y esta se constituiría así en “una disciplina engendradora de proceso constitucional integral”.
En la galaxia de la Nueva Era
Visto lo anterior, es fácil deducir que la macrobiótica es uno más de los ingredientes que se integran en la “ensalada espiritual” de la Nueva Era (New Age). Algo que no es una simple constatación doctrinal, sino que lo observan desde otras disciplinas.
Por ejemplo, la antropóloga portuguesa Virgínia Henriques Calado ha escrito un interesante estudio sobre esta propuesta dietética en el marco de la “salud holística” que defiende la Nueva Era.
Henriques afirma que la macrobiótica “procura legitimarse a sí misma en un proceso que puede ser visto como de instrumentalización del conocimiento científico”.
Utilizando los datos científicos que les interesan, los defensores de esta dieta dicen tener “la verdad” sobre los alimentos.
Esto, mezclado con su espíritu “misionero” y con su intención de transformación del mundo, hace que la macrobiótica se convierta en una propuesta global de reconciliación del hombre con la naturaleza a través de la alimentación “correcta”.
La antropóloga constata que “la macrobiótica, en su afinidad con muchos de los términos de la New Age, que remiten a una concepción holística y espiritualizada del universo, presenta una forma de ver el mundo que, por el conjunto de principios, valores y significados que genera, puede ser identificada con una ideología”.
En sus conversaciones con muchos de sus defensores, Virgínia Henriques comprobó una narrativa típica en la clave de “despertar la conciencia”, evolución, sintonización con el mundo, centralidad de la energía, etc.
Cabe señalar también la práctica de la dieta macrobiótica por parte de personalidades significativas del mundo del espectáculo. Como siempre, los famosos contribuyen a una difusión a gran escala de cualquier técnica, tenga la validez o la seriedad que tenga.
¿Tiene algún riesgo?
Volviendo al campo científico, aparte de que no hay evidencias científicas de que este sistema sea adecuado para adelgazar ni reporte especiales beneficios, muchos críticos destacan la insuficiencia de algunos elementos necesarios para el organismo en la dieta macrobiótica.
Algunos señalan que su escasez de grasas no es necesariamente beneficiosa para el organismo.
También se apunta a la gran insistencia en el consumo de cereales integrales, algo que aumenta el riesgo de desequilibrios nutricionales.
Además, se le pueden aplicar las objeciones que se ponen a la alimentación vegetariana: la ausencia excesiva de proteínas animales puede causar carencias importantes de algunos elementos necesarios como vitaminas y minerales.
La nutricionista Irene Zamora alertaba recientemente de que “a medida que va avanzando, la dieta se va haciendo más estricta y va eliminando grupos de alimentos, pudiendo llegar incluso a una última etapa en la que únicamente se consumen granos de cereales triturados, incluso restringe drásticamente el consumo de agua, por lo que puede causar graves problemas”.
No sólo eso, sino que se refería a ella como una “dieta milagro”.
Otro aspecto polémico es la fama que ha obtenido la macrobiótica en algunos ambientes con respecto al cáncer.
Muchos enfermos –a pesar de que no hay estudios desde la oncología que avalen esta práctica– han recurrido a esta opción dietética buscando su curación o, al menos, su mejoría.
Algunos médicos han apuntado que en el caso del creador de Apple, el célebre Steve Jobs, su muerte por cáncer habría llegado con más rapidez por dejar los tratamientos convencionales echándose en brazos de la macrobiótica como remedio.
Un testimonio concreto
Para terminar, un caso real. Una madrileña, Milagros Martín, contó hace tiempo su testimonio de vida. Su búsqueda de sentido al abandonar en la juventud la fe católica la llevó a una vida repleta de prácticas propias de la Nueva Era.
Como ella misma reconoce, “todo está muy mezclado: lo esotérico, lo energético, lo psicológico, la búsqueda espiritual, lo trascendente, las terapias alternativas”.
Y aquí es cuando afirma: “yo me metí mucho con el tema de la macrobiótica. Me interesaba mucho saber cómo a través de la alimentación yo podía sanar mi cuerpo. Por algún sitio, la Nueva Era siempre se mete, toca todos los aspectos del ser humano y, además, tiene parte de verdad; es muy difícil discernir dónde está la verdad y dónde la mentira”.
En su experiencia personal comprobamos cómo la macrobiótica a veces se usa como algo más que una simple dieta, lo que puede tener consecuencias peligrosas: “me diagnosticaron una enfermedad en los ovarios y, a través de la alimentación y la macrobiótica yo quería resolver este problema, pero al final, tuve que pasar por quirófano”.
Milagros también afirma que “la macrobiótica es muy estricta. Puedes crear un patrón en tu mente, que te hace más mal que bien”.
11/8/18
¿El mate es saludable?
¿El mate es saludable?
Se puede tomar en taza o como mate cebado. Ideal para acompañar reuniones con amigos o distintos momentos de la vida cotidiana.
rionegro.com.ar
Es una infusión saludable, un ritual auténtico, siempre presente en reuniones familiares o con amigos, acompañante de la soledad y la preferida de muchos. Se dicen muchas cosas buenas y malas sobre el mate. Por eso, la licenciada en nutrición Teresa Cóccaro (MN 5705) nos cuenta todos los beneficios que tiene la yerba y nos da muy buenas razones por las cuales incorporar el “mate cebado” a nuestra vida cotidiana:
- La yerba está compuesta por polifenoles y antioxidantes que mejoran las defensas naturales del organismo.
- Aporta magnesio, potasio y contiene ocho de 13 vitaminas del grupo B.
- Hay estudios que demuestran que tomar mate genera menos pérdida de calcio en los huesos.
- Tiene un efecto positivo sobre la densidad ósea ya que en tan solo 25 gramos de yerba por litro de agua hay grandes beneficios sobre los huesos, no solo sobre la mineralización, sino también en el volumen del mismo que con el paso del tiempo empieza a decaer.
- Sus antioxidantes contribuyen al aumento de defensas en el organismo.
- La “mateína” estimula el sistema nervioso y aumenta la energía contribuyendo a una mejor actividad mental. Como es un energizante natural mejora la resistencia al cansancio; por eso es recomendado para cualquier actividad física o mental intensa.
- La yerba mate tiene otros beneficios, como ayudar a disminuir el colesterol malo y los triglicéridos.
- También detiene el envejecimiento celular, disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares y previene el crecimiento de células cancerígenas.
14/12/17
Tomar productos lácteos desnatados mejora la salud cardiovascular [14-12-17]
Tomar productos lácteos desnatados mejora la salud cardiovascular
Esta es la conclusión de un estudio de la Unidad de investigación del centro de salud La Alamedilla, perteneciente al Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca, cuya base se centró en la asociación del consumo de lácteos, diferenciando entre productos enteros y desnatados, con la salud cardiovascular.
El estudio, que ha sido publicado en la revista Nutrition Journal, realizó un experimento con 265 pacientes, que fueron sometidos a dos pruebas consideradas marcadores de enfermedades cardiovasculares (el grosor de la arteria carótida y la velocidad de onda del pulso) al mismo tiempo que cumplimentaron un cuestionario sobre la frecuencia de consumo de alimentos para distinguir entre los consumidores de leche, quesos, yogures y otros lácteos desnatados y enteros.
Todos los participantes del estudio fueron divididos según su consumo de lácteos enteros o desnatados y a su vez divididos por la cantidad que consumían diariamente de estos productos. Los resultados fueron muy esclarecedores: cuanto mayor era la cantidad de productos lácteos enteros que consumían, la velocidad del pulso era más elevada y el grosor de la capa interior de la arteria era también mayor. Por el contrario, cuanto mayor era el consumo de productos desnatados, ambos valores quedaban reducidos.
“La diferencia está en la cantidad de grasa”, afirma José Ignacio Recio, investigador del centro de salud de Salamanca. Al eliminar las grasas, los lácteos desnatados contribuirían a tener un menor riesgo cardiovascular, algo que no se había demostrado hasta ahora. Esto se debe a que la cantidad de grasa que aportan los lácteos enteros contribuye a la rigidez arterial y a la aterosclerosis o acumulación de lípidos en las paredes arteriales.
12/12/17
¿Por qué tenemos más hambre por la tarde y comemos más?
¿Por qué tenemos más hambre por la tarde y comemos más?
msn.com
Por la mañana solemos salir de casa solo con un café y poco más. A fuerza de energía propia –adrenalina pura– empezamos la jornada: niños, transporte, trabajo... Si tenemos tiempo, picamos algo a media mañana. Y a la hora de comer incluso solemos decir que apenas tenemos hambre, y puede que ni entonces comamos lo suficiente.
Reservas agotadas
Así que llegamos a media tarde con mucha energía gastada y muchas cosas aún por delante. En ese momento las reservas nutricionales que utiliza nuestro cuerpo empiezan a estar algo agotadas por falta de una alimentación suficiente y aparece la sensación de fatiga por un lado, y de apetito por otro. Nos sentimos literalmente muertas de hambre.
Al límite
Hasta ese momento hemos tirado de adrenalina y cortisol para mantener adecuadamente nuestro nivel de glucosa en sangre. Son las hormonas del estrés, nos hacen “tirar del carro” casi automáticamente, pero tienen un límite.
Subidas y bajadas de azúcar
A lo largo del día hemos ido haciendo pequeños picos de azúcar (gracias a la adrenalina, al cortisol, al glucagón y a lo poco que hemos comido), pero seguidos rápidamente de bajadas del nivel de azúcar –ligeras hipoglucemias–. Y eso hace que nos encontremos más cansadas y algo irritables.
Y llega la tarde
Pasada la media jornada, al bajar algo el nivel de estrés que soportamos, suben las demandas del cuerpo. Necesita comer lo que no ha comido todavía y satisfacer algunas necesidades no cubiertas a lo largo de la jornada laboral, como algo que dé placer, algún caprichito que rebaje la tensión, etc.
Baja la serotonina
Esto se une a que por la tarde nuestro nivel de serotonina –la “hormona del bienestar”– también puede llegar a niveles bajos. Esto provoca que nuestro comportamiento sea más compulsivo. Necesitamos chocolate o algo de bollería para sentirnos bien y recuperar la sensación de bienestar.
Para evitar atracones por la tarde...
Reorganiza tu dieta:
El desayuno debe representar el 25% de las calorías diarias. Si tienes poca hambre a primera hora o comes tarde, haz un tentempié a media mañana.
La comida es el 35-40% de las calorías totales. Mejor antes de las 15 h.
La merienda no se tiene que eliminar. Nos ayuda a no llegar a la cena muertas de hambre y a mantener los niveles de azúcar estables. El truco es merendar adecuadamente.
Haz una cena ligera (25-30% de las calorías totales) y temprana, para facilitar el sueño después. Esto es lo que debes cenar y lo que no para que ni tu figura ni tu sueño se resientan.
Realiza actividad física:
Al contrario de lo que mucha gente cree, hacer ejercicio no cansa, sino que aporta vitalidad. Hazlo regularmente.
Descansa adecuadamente:
- Duerme entre 7 y 8 horas diarias.
- Si puedes, haz 20 minutos de siesta.
Mantén horarios regulares:
Trata de hacer tus comidas siempre a la misma hora, sin grandes cambios los fines de semana.
Y lo mismo para las horas de dormir.
Y apúntate a los alimentos que te ayudan a pasar el día
Si te notas más irritable, duermes mal, te muestras intolerante a los cambios y al estrés, puedes tener bajos niveles de triptófano, el precursor de la serotonina. Elevarlos te ayudará a pasar mejor el día.
- Chocolate negro. Una onza de chocolate negro tras cada comida te ayudará a elevar el nivel de triptófano.
- Nueces. Y otros frutos secos y semillas, como las de girasol o calabaza, aportan triptófano a tus comidas.
- Queso. Y también la leche u otros lácteos contienen este precursor de la serotonina.
- Pavo. Inclúyelo en tus cenas para conciliar un sueño reparador y levantarte de buen humor.
5/12/17
¿Hay que dejar el alcohol para adelgazar? No, con condiciones [5-12-17]
¿Hay que dejar el alcohol para adelgazar? No, con condiciones
Muchos renuncian por completo al vino o a la cerveza cuando se ponen a régimen. La ciencia no es tan tajante
Manuel (nombre ficticio), empresario de 44 años, ha decidido ponerse a régimen para combatir el sobrepeso. Pero rara es la semana en la que en su agenda no aparezcan las comidas y las cenas de negocios o el tapeo entre amigos, todo regado con alcohol, bien con cerveza o vino en las comidas, bien con combinados para el postre. En el listado de hábitos que conviene abandonar, Manuel ha puesto en el número uno dejar toda bebida alcohólica, pensando que ese cambio le beneficiará para deshacerse de los kilos de más. Si usted es de los que le echan la culpa al alcohol por haber ganado peso, puede que esté incurriendo en un error para el que la ciencia tiene respuesta.
Nadie discute que el alcohol constituye uno de los elementos más controvertidos a la hora crear acuerdos en cómo diseñar una dieta adecuada, sobre todo si en la balanza se tienen en cuenta todos sus posibles efectos adversos, como recoge la OMS: es factor cuasal en más de 200 enfermedades y trastornos. Si se atiende solo a su composición nutricional, un gramo de alcohol supone siete calorías, frente a las nueve de un gramo de grasa y las cuatro de un gramo de azúcar. Por ese carácter hipercalórico, muchos asocian el consumo de alcohol a la obesidad y expresiones populares como barriga cervecera lo refrendan. Pero, ¿hay que renunciar al alcohol si se desea realizar una dieta de adelgazamiento?
Para empezar, nunca va a ser el culpable de todo
“Decir que el alcohol puede ser la causa de la obesidad es dar una información demasiado escasa y poco realista. La obesidad surge por una suma de razones que llevan a acumular kilos de más, ya que junto con el consumo regular de alcohol se encuentran otros factores como el desorden alimenticio, el consumo elevado de alimentos procesados o el picoteo entre horas. El alcohol se acumula en forma de grasa en nuestro organismo muy rápidamente en los diferentes tejidos. En el caso de que un adulto consuma cuatro cervezas durante una tarde de fútbol, habrá tomado más de 12 gramos de etanol y más de 400 calorías. Si acompaña esas bebidas con una bolsa de patatas fritas, acabará tomando más de 1.000 calorías en una tarde de forma innecesaria, por lo que en seis tardes como esa habrá engordado un kilo”, señala la nutricionista María Astudillo, autora de La dieta ALEA.
Con una o dos copas de vino o cerveza al día, se puede adelgazar
En un reciente artículo, Jane E. Brody, columnista de salud en el New York Times, abordaba el consumo moderado de alcohol como aliado de una dieta equilibrada, rompiendo la vieja dicotomía entre los defensores y detractores a ultranza de las bebidas fermentadas. “En un mundo en el que puritanismo o los fundamentalismos rodean al alcohol, está muy bien que el artículo refleje la realidad de la cuestión. No se trata de decir ‘alcohol sí’ o ‘alcohol no’, sino de hablar de un consumo moderado que beneficia a quienes desean acompañar su dieta saludable, con verduras, frutas y legumbres, con un poco de vino o cerveza”, sostiene el doctor Ramón Estruch, del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBEROBN) del Instituto de Salud Carlos III.
Tras seguir a 7.447 personas durante un periodo de cinco años, Estruch, coordinador nacional de PREDIMED, dirigió un estudio publicado en 2016 en The Lancet en el que se observó que las personas que siguen una dieta mediterránea a largo plazo, en la que incluyen un consumo de moderado de vino o de cerveza, pierden peso. “El consumo de alcohol en esos casos era una copa de vino o una caña de cerveza de media al día. La clave para adelgazar está en mantener una dieta saludable, reduciendo el número total de calorías que una persona toma al día, es decir, mermar el tamaño del plato”, asegura este especialista en los efectos cardiovasculares de la dieta mediterránea.
Para Estruch, la relación entre obesidad y alcohol depende de la dosis y el tipo de bebida que se consuma. “Las personas que son alcohólicas, que consumen altas cantidades, engordan al principio, pero en una fase posterior, por el propio metabolismo del alcohol y la ingesta alimentaria, se altera el intestino y aparecen alteraciones en el organismo, de forma que les hace bajar de peso, por lo que aquellos que abusan del alcohol suelen ser muy delgados. Estamos viendo que el alcohol puede inducir cáncer, en concreto cáncer de mama, pero hemos visto que si se consume moderadamente vino o cerveza dentro de una dieta saludable tiene un efecto protector. Por tanto, depende absolutamente del contexto en el que se dé el consumo de alcohol, no solo del alcohol en sí mismo”, explica.
Ahora bien, acompáñelo de hábitos realmente saludables, pues beber alcohol no lo es
No obstante, recuerda Pilar Botella, dietista-nutricionista del Hospital La Luz, que cualquier consumo de un alimento calórico y poco saciante como las bebidas alcohólicas, refrescos y zumos está asociado a un mayor consumo extra de calorías, y a medio o largo plazo, junto con otros hábitos poco saludables, a padecer obesidad. “Un estudio de cohortes donde se siguió a 23.712 personas durante casi doce años en Taiwán, concluyó que quienes padecían obesidad y consumían alcohol cuatro veces a la semana durante un año tenían ocho veces más posibilidades de padecer carcinoma hepatocelular que los participantes no obesos y no consumidores”.
Revisiones como la publicada en 2015 por Current Obesity Reports, que subrayan que el consumo moderado de alcohol no está vinculado a la obesidad (dos bebidas como mucho al día en hombres y una en mujeres) pero sí un consumo excesivo puntual (cinco bebidas en un solo día) o un hábito frecuente de envergadura (más de cuatro bebidas al día en hombres y más de tres en mujeres), no valoran, según Botella, los factores de confusión, es decir, la multiplicidad de factores que condicionan la obesidad. “La mala alimentación y el sedentarismo son las causas principales, pero el consumo de alcohol es una mezcla de ambas. Las bebidas alcohólicas son calóricas al igual que un refresco azucarado o un batido de chocolate, y además su consumo no está asociado a una actividad física aumentada. ¿Consumimos alcohol para irnos a correr o para estar sentados al sol leyendo el periódico o poniéndonos al día con los amigos?”, subraya esta nutricionista.
Y olvídese del gin-tonic
Teniendo en cuenta los posibles riesgos del consumo desmesurado de alcohol, ¿cuál es la dosis tope que puede tomar una persona que quiera ponerse a dieta sin renunciar a las bebidas fermentadas? “Dos copas de vino comiendo o cenando. Y no media botella de vino, un gin-tonic o un coñac: con eso no se puede en absoluto adelgazar. El alcohol es todo azúcares. Media botella de un reserva puede tener entre 1.200 y 1.400 calorías [como una hamburguesa de fast food, patatas fritas y refresco], cuando el gasto calórico medio puede estar entre 2.400 y 2.600 calorías”, asegura Carlos Ballesta, director del Centro Laparoscópico Dr. Ballesta del Hospital Ruber Internacional.
Tras intervenir en 3.000 cirugías bariátricas, este especialista en cirugía de la obesidad reconoce, desde el ámbito clínico, que uno de los problemas de reganancia de peso más importantes, sobre todo en los hombres, reside en ese abuso de bebidas con etanol. “El alcohol influye en la obesidad, pero el hábito de beber una copa de vino al día no impide llevar una dieta. A aquellas personas con mucha vida social, como los empresarios, les indicamos que eliminen de sus hábitos la media botella de vino y el gin-tonic diario, para que el índice de glucemia se normalice, y les recomendamos que se tomen en su lugar una copa de vino blanco, porque de esa manera no engordarán”, recomienda Ballesta.
“El consumo moderado de alcohol es —anota Ramón Estruch— una o dos copas de vino o cañas de cerveza al día en los varones, y entre una o una y media en las mujeres, pero siempre dentro de un patrón de dieta mediterránea saludable. De ese modo, nadie tiene por qué tener miedo a ganar peso por beber alcohol”.
Si se pasa un poco, la cosa sale a entre 500 gramos y un kilo al mes
Si una persona no modificara su estilo de vida y añadiera a su consumo habitual dos latas de cerveza diarias podría subir de peso medio kilo al mes, “algo muy poco apreciable, porque se puede ganar fácilmente por el hecho de haber dejado de tomar leche desnatada y pasarse a la entera. Existe un estudio en ratas en el que no se observan cambios en el peso, pero sí en la función y la estructura del hígado”, apunta la nutricionista Botella.
“Para engordar un kilo de grasa —recuerda la nutricionista María Astudillo—, una persona necesita consumir 7.000 calorías más de las que su cuerpo requiere. Para llegar a este extra, habría que beber, de más, dos cervezas al día durante un mes o dos botellas de vino a la semana durante el mismo periodo de tiempo, así como cinco copas con alcohol y refresco durante cuatro fines de semana seguidos".
Muchos renuncian por completo al vino o a la cerveza cuando se ponen a régimen. La ciencia no es tan tajante
Manuel (nombre ficticio), empresario de 44 años, ha decidido ponerse a régimen para combatir el sobrepeso. Pero rara es la semana en la que en su agenda no aparezcan las comidas y las cenas de negocios o el tapeo entre amigos, todo regado con alcohol, bien con cerveza o vino en las comidas, bien con combinados para el postre. En el listado de hábitos que conviene abandonar, Manuel ha puesto en el número uno dejar toda bebida alcohólica, pensando que ese cambio le beneficiará para deshacerse de los kilos de más. Si usted es de los que le echan la culpa al alcohol por haber ganado peso, puede que esté incurriendo en un error para el que la ciencia tiene respuesta.
Nadie discute que el alcohol constituye uno de los elementos más controvertidos a la hora crear acuerdos en cómo diseñar una dieta adecuada, sobre todo si en la balanza se tienen en cuenta todos sus posibles efectos adversos, como recoge la OMS: es factor cuasal en más de 200 enfermedades y trastornos. Si se atiende solo a su composición nutricional, un gramo de alcohol supone siete calorías, frente a las nueve de un gramo de grasa y las cuatro de un gramo de azúcar. Por ese carácter hipercalórico, muchos asocian el consumo de alcohol a la obesidad y expresiones populares como barriga cervecera lo refrendan. Pero, ¿hay que renunciar al alcohol si se desea realizar una dieta de adelgazamiento?
Para empezar, nunca va a ser el culpable de todo
“Decir que el alcohol puede ser la causa de la obesidad es dar una información demasiado escasa y poco realista. La obesidad surge por una suma de razones que llevan a acumular kilos de más, ya que junto con el consumo regular de alcohol se encuentran otros factores como el desorden alimenticio, el consumo elevado de alimentos procesados o el picoteo entre horas. El alcohol se acumula en forma de grasa en nuestro organismo muy rápidamente en los diferentes tejidos. En el caso de que un adulto consuma cuatro cervezas durante una tarde de fútbol, habrá tomado más de 12 gramos de etanol y más de 400 calorías. Si acompaña esas bebidas con una bolsa de patatas fritas, acabará tomando más de 1.000 calorías en una tarde de forma innecesaria, por lo que en seis tardes como esa habrá engordado un kilo”, señala la nutricionista María Astudillo, autora de La dieta ALEA.
Con una o dos copas de vino o cerveza al día, se puede adelgazar
En un reciente artículo, Jane E. Brody, columnista de salud en el New York Times, abordaba el consumo moderado de alcohol como aliado de una dieta equilibrada, rompiendo la vieja dicotomía entre los defensores y detractores a ultranza de las bebidas fermentadas. “En un mundo en el que puritanismo o los fundamentalismos rodean al alcohol, está muy bien que el artículo refleje la realidad de la cuestión. No se trata de decir ‘alcohol sí’ o ‘alcohol no’, sino de hablar de un consumo moderado que beneficia a quienes desean acompañar su dieta saludable, con verduras, frutas y legumbres, con un poco de vino o cerveza”, sostiene el doctor Ramón Estruch, del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBEROBN) del Instituto de Salud Carlos III.
Tras seguir a 7.447 personas durante un periodo de cinco años, Estruch, coordinador nacional de PREDIMED, dirigió un estudio publicado en 2016 en The Lancet en el que se observó que las personas que siguen una dieta mediterránea a largo plazo, en la que incluyen un consumo de moderado de vino o de cerveza, pierden peso. “El consumo de alcohol en esos casos era una copa de vino o una caña de cerveza de media al día. La clave para adelgazar está en mantener una dieta saludable, reduciendo el número total de calorías que una persona toma al día, es decir, mermar el tamaño del plato”, asegura este especialista en los efectos cardiovasculares de la dieta mediterránea.
Para Estruch, la relación entre obesidad y alcohol depende de la dosis y el tipo de bebida que se consuma. “Las personas que son alcohólicas, que consumen altas cantidades, engordan al principio, pero en una fase posterior, por el propio metabolismo del alcohol y la ingesta alimentaria, se altera el intestino y aparecen alteraciones en el organismo, de forma que les hace bajar de peso, por lo que aquellos que abusan del alcohol suelen ser muy delgados. Estamos viendo que el alcohol puede inducir cáncer, en concreto cáncer de mama, pero hemos visto que si se consume moderadamente vino o cerveza dentro de una dieta saludable tiene un efecto protector. Por tanto, depende absolutamente del contexto en el que se dé el consumo de alcohol, no solo del alcohol en sí mismo”, explica.
Ahora bien, acompáñelo de hábitos realmente saludables, pues beber alcohol no lo es
No obstante, recuerda Pilar Botella, dietista-nutricionista del Hospital La Luz, que cualquier consumo de un alimento calórico y poco saciante como las bebidas alcohólicas, refrescos y zumos está asociado a un mayor consumo extra de calorías, y a medio o largo plazo, junto con otros hábitos poco saludables, a padecer obesidad. “Un estudio de cohortes donde se siguió a 23.712 personas durante casi doce años en Taiwán, concluyó que quienes padecían obesidad y consumían alcohol cuatro veces a la semana durante un año tenían ocho veces más posibilidades de padecer carcinoma hepatocelular que los participantes no obesos y no consumidores”.
Revisiones como la publicada en 2015 por Current Obesity Reports, que subrayan que el consumo moderado de alcohol no está vinculado a la obesidad (dos bebidas como mucho al día en hombres y una en mujeres) pero sí un consumo excesivo puntual (cinco bebidas en un solo día) o un hábito frecuente de envergadura (más de cuatro bebidas al día en hombres y más de tres en mujeres), no valoran, según Botella, los factores de confusión, es decir, la multiplicidad de factores que condicionan la obesidad. “La mala alimentación y el sedentarismo son las causas principales, pero el consumo de alcohol es una mezcla de ambas. Las bebidas alcohólicas son calóricas al igual que un refresco azucarado o un batido de chocolate, y además su consumo no está asociado a una actividad física aumentada. ¿Consumimos alcohol para irnos a correr o para estar sentados al sol leyendo el periódico o poniéndonos al día con los amigos?”, subraya esta nutricionista.
Y olvídese del gin-tonic
Teniendo en cuenta los posibles riesgos del consumo desmesurado de alcohol, ¿cuál es la dosis tope que puede tomar una persona que quiera ponerse a dieta sin renunciar a las bebidas fermentadas? “Dos copas de vino comiendo o cenando. Y no media botella de vino, un gin-tonic o un coñac: con eso no se puede en absoluto adelgazar. El alcohol es todo azúcares. Media botella de un reserva puede tener entre 1.200 y 1.400 calorías [como una hamburguesa de fast food, patatas fritas y refresco], cuando el gasto calórico medio puede estar entre 2.400 y 2.600 calorías”, asegura Carlos Ballesta, director del Centro Laparoscópico Dr. Ballesta del Hospital Ruber Internacional.
Tras intervenir en 3.000 cirugías bariátricas, este especialista en cirugía de la obesidad reconoce, desde el ámbito clínico, que uno de los problemas de reganancia de peso más importantes, sobre todo en los hombres, reside en ese abuso de bebidas con etanol. “El alcohol influye en la obesidad, pero el hábito de beber una copa de vino al día no impide llevar una dieta. A aquellas personas con mucha vida social, como los empresarios, les indicamos que eliminen de sus hábitos la media botella de vino y el gin-tonic diario, para que el índice de glucemia se normalice, y les recomendamos que se tomen en su lugar una copa de vino blanco, porque de esa manera no engordarán”, recomienda Ballesta.
“El consumo moderado de alcohol es —anota Ramón Estruch— una o dos copas de vino o cañas de cerveza al día en los varones, y entre una o una y media en las mujeres, pero siempre dentro de un patrón de dieta mediterránea saludable. De ese modo, nadie tiene por qué tener miedo a ganar peso por beber alcohol”.
Si se pasa un poco, la cosa sale a entre 500 gramos y un kilo al mes
Si una persona no modificara su estilo de vida y añadiera a su consumo habitual dos latas de cerveza diarias podría subir de peso medio kilo al mes, “algo muy poco apreciable, porque se puede ganar fácilmente por el hecho de haber dejado de tomar leche desnatada y pasarse a la entera. Existe un estudio en ratas en el que no se observan cambios en el peso, pero sí en la función y la estructura del hígado”, apunta la nutricionista Botella.
“Para engordar un kilo de grasa —recuerda la nutricionista María Astudillo—, una persona necesita consumir 7.000 calorías más de las que su cuerpo requiere. Para llegar a este extra, habría que beber, de más, dos cervezas al día durante un mes o dos botellas de vino a la semana durante el mismo periodo de tiempo, así como cinco copas con alcohol y refresco durante cuatro fines de semana seguidos".
2/12/17
Dietas DASH y mediterránea, las mejores dietas [2-12-17]
Dietas DASH y mediterránea, las mejores dietas
Planes de alimentación donde se orientan cambios a largo plazo en el estilo de vida…
La dieta DASH (Enfoque dietético para detener la hipertensión, por sus siglas en inglés: Dietary Approaches to Stop Hipertensión) es bastante similar a la dieta mediterránea. Ambas se basan en cambios a largo plazo del estilo de vida en cuanto a las comidas.
En ellas se recomienda consumir granos enteros, frutas, verduras, productos lácteos sin grasa, carne roja magra, aves y pescados y utilizar preferentemente el aceite de oliva. También recomiendan los frutos secos, las semillas y las legumbres o frijoles.
Limitan o eliminan la mayoría de las grasas poco saludables, los alimentos refinados y los dulces.
LAS MEJORES DIETAS
Por séptimo año consecutivo, la dieta DASH ha sido seleccionada como la mejor opción de todas, seguida de la dieta mediterránea. La elección fue hecha por U.S. News & World Report de los Estados Unidos. Clasificó 38 dietas en 9 categorías.
El análisis fue llevado a cabo por un grupo de expertos compuesto por nutricionistas, asesores dietéticos y médicos especializados en diabetes, salud cardiaca y pérdida de peso; algunos del Colegio Americano de Medicina del Estilo de Vida (American College of Lifestyle Medicine).
La dieta DASH quedó en primer lugar. En su momento ella fue creada y evaluada por los Institutos Nacionales de la Salud de los Estados Unidos. Constituye un plan de alimentación donde se orientan cambios a largo plazo en el estilo de vida, de manera similar a la dieta mediterránea.
REALISTAS EN LA DIETA
Una saludable alimentación incluye alimentos con los que la mayoría de las personas están familiarizadas y pueda aplicarse para las familias reales en el mundo real. De ninguna manera puede ser una dieta donde se promete mucho y luego resulta ineficaz e imposible de mantener como una forma natural de comer.
Una dieta adecuada, saludable y eficaz debe ser relativamente fácil de seguir, nutritiva, segura, efectiva para perder peso; y ha de proteger contra la diabetes y las enfermedades del corazón.
TAMBIÉN LOS EJERCICIOS
Pero además de una dieta saludable, hacer ejercicios es necesario para tener una buena salud. La comida es el combustible del cuerpo y es esencial para mantenerse saludable a lo largo de la vida, pero según lo que se coma. Combinarla con el ejercicio también es fundamental.
Nadie va a estar tan completamente sano, como podría, si la actividad física sistemática no forma parte de su vida.
ALIMENTACIÓN EFECTIVA
La clave de una alimentación saludable y para perder peso está en el estilo de vida y los patrones dietéticos mantenidos durante toda la vida, no en las dietas drásticas de cortas etapas. Es una pérdida de tiempo ponerse a dieta para perder peso de un modo temporal, restrictivo, poco realista e incluso poco saludable.
Es de inteligentes dejar de lado las dietas prometedoras e ineficaces más de moda. Con eso ahorrará dinero, tiempo y, sobre todo, frustración.
La única forma de alcanzar un peso saludable y mantenerse así es crear patrones de alimentación capaces de mantenerse a lo largo de la vida. Son formas de alimentación muy beneficiosas para la salud, incluyendo, entre otros, la reducción del riesgo de enfermedades del corazón, de demencia, de cáncer, de diabetes mellitus tipo 2 y de obesidad.
Toda esta estrategia no se debe dejar a lo espontáneo o intuitivo. Se debe buscar ayuda y orientación de profesionales calificados especializados en enseñar los patrones básicos de una alimentación saludable todos los días del año y en todas las horas del día.
Planes de alimentación donde se orientan cambios a largo plazo en el estilo de vida…
La dieta DASH (Enfoque dietético para detener la hipertensión, por sus siglas en inglés: Dietary Approaches to Stop Hipertensión) es bastante similar a la dieta mediterránea. Ambas se basan en cambios a largo plazo del estilo de vida en cuanto a las comidas.
En ellas se recomienda consumir granos enteros, frutas, verduras, productos lácteos sin grasa, carne roja magra, aves y pescados y utilizar preferentemente el aceite de oliva. También recomiendan los frutos secos, las semillas y las legumbres o frijoles.
Limitan o eliminan la mayoría de las grasas poco saludables, los alimentos refinados y los dulces.
LAS MEJORES DIETAS
Por séptimo año consecutivo, la dieta DASH ha sido seleccionada como la mejor opción de todas, seguida de la dieta mediterránea. La elección fue hecha por U.S. News & World Report de los Estados Unidos. Clasificó 38 dietas en 9 categorías.
El análisis fue llevado a cabo por un grupo de expertos compuesto por nutricionistas, asesores dietéticos y médicos especializados en diabetes, salud cardiaca y pérdida de peso; algunos del Colegio Americano de Medicina del Estilo de Vida (American College of Lifestyle Medicine).
La dieta DASH quedó en primer lugar. En su momento ella fue creada y evaluada por los Institutos Nacionales de la Salud de los Estados Unidos. Constituye un plan de alimentación donde se orientan cambios a largo plazo en el estilo de vida, de manera similar a la dieta mediterránea.
REALISTAS EN LA DIETA
Una saludable alimentación incluye alimentos con los que la mayoría de las personas están familiarizadas y pueda aplicarse para las familias reales en el mundo real. De ninguna manera puede ser una dieta donde se promete mucho y luego resulta ineficaz e imposible de mantener como una forma natural de comer.
Una dieta adecuada, saludable y eficaz debe ser relativamente fácil de seguir, nutritiva, segura, efectiva para perder peso; y ha de proteger contra la diabetes y las enfermedades del corazón.
TAMBIÉN LOS EJERCICIOS
Pero además de una dieta saludable, hacer ejercicios es necesario para tener una buena salud. La comida es el combustible del cuerpo y es esencial para mantenerse saludable a lo largo de la vida, pero según lo que se coma. Combinarla con el ejercicio también es fundamental.
Nadie va a estar tan completamente sano, como podría, si la actividad física sistemática no forma parte de su vida.
ALIMENTACIÓN EFECTIVA
La clave de una alimentación saludable y para perder peso está en el estilo de vida y los patrones dietéticos mantenidos durante toda la vida, no en las dietas drásticas de cortas etapas. Es una pérdida de tiempo ponerse a dieta para perder peso de un modo temporal, restrictivo, poco realista e incluso poco saludable.
Es de inteligentes dejar de lado las dietas prometedoras e ineficaces más de moda. Con eso ahorrará dinero, tiempo y, sobre todo, frustración.
La única forma de alcanzar un peso saludable y mantenerse así es crear patrones de alimentación capaces de mantenerse a lo largo de la vida. Son formas de alimentación muy beneficiosas para la salud, incluyendo, entre otros, la reducción del riesgo de enfermedades del corazón, de demencia, de cáncer, de diabetes mellitus tipo 2 y de obesidad.
Toda esta estrategia no se debe dejar a lo espontáneo o intuitivo. Se debe buscar ayuda y orientación de profesionales calificados especializados en enseñar los patrones básicos de una alimentación saludable todos los días del año y en todas las horas del día.
22/11/17
La nutrición es clave para un buen desempeño escolar [22-11-17]
La nutrición es clave para un buen desempeño escolar
Especialista detalla los alimentos que son vitales para la concentración y un buen desarrollo cognitivo.
Comenzó un nuevo año escolar y los niños vuelven a levantarse temprano para ir al colegio y adquirir conocimientos. Por lo mismo, necesitan de una buena nutrición para garantizar la aprehensión de nuevos saberes con las capacidades cognitivas al cien por ciento.
“La alimentación en la infancia es determinante para asegurar un adecuado crecimiento y desarrollo, tanto en las características físicas como en aspectos menos evidentes, como la maduración del sistema nervioso central. La alimentación en los niños tiene importantes repercusiones en la salud y en las capacidades físicas y cognitivas a largo plazo”, asevera Stefanie Chalmers, docente de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad del Pacífico.
Por ello, para que los pequeños tengan un buen desempeño escolar y estén con todas las energías para comenzar el año académico, es necesario que se alimente bien, incorporando a su organismo nutrientes que los ayuden en su camino. “Existen nutrientes esenciales que influyen de forma importante en las capacidades intelectuales, como es el caso de vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales”, explica la nutricionista.
La especialista asegura que es importante que el joven estudiante ingiera alimentos ricos en proteínas (como leche y huevo), ricos en ácidos grasos esenciales (como pescado, palta, etc.), vitaminas, minerales y fibra (presentes en frutas y verduras) y que tenga una correcta hidratación.
“La ingesta de pescado es especialmente benéfica, ya que aporta proteínas y a la vez es la principal fuente de ácidos grasos esenciales del tipo omega 3, imprescindibles en la dieta. Otro infaltable deberían ser las legumbres, alimento altamente energético, que además ofrece una gran cantidad de vitaminas y minerales, además de fibra y proteínas”, señala la experta.
Stefanie Chalmers recalca que es necesario que todos los nutrientes sean incorporados a la dieta del niño en edad escolar, pero destaca algunos que permiten potenciar aspectos críticos en esa etapa:
-Zinc: Es de gran importancia en el crecimiento y realiza una relevante función en el sistema inmune. Ayuda a conseguir el máximo potencial de crecimiento (estatura) y evita infecciones.
-Hierro: Es requerido para la formación de los glóbulos rojos, encargados de llevar oxígeno a los tejidos. Es necesario para realizar actividades físicas y favorece las habilidades intelectuales.
-Vitamina C: Es importante para la cicatrización, para la inmunidad y para mejorar la absorción del hierro.
-Ácidos grasos de tipo omega-3: Tienen un rol clave para el desarrollo y la salud del sistema nervioso central, por lo que son necesarios para el desarrollo y mantención de las habilidades cognitivas a corto y largo plazo.
Finalmente, entre los que deben evitarse en la alimentación infantil están los azúcares (alimentos dulces) y las grasas de origen animal o trans (como por ejemplo la mantequilla y la crema espesa).
10/11/17
Tips Nutrición [10-11-17]
Tips Nutrición
- El jugo de toronja rosada tiene más vitamina C, ácido fólico y potasio que cualquier jugo de otra fruta y con menos calorías por onza
- ¿Tratas de comer más saludable, pero no sabes por dónde comenzar? Comienza por llevar un almuerzo saludable 3-4 veces por semana
- Incluye brócoli en tus platillos. Incluye el brócoli en tu alimentación pues contiene nutrientes, vitaminas, fósforo, fibra y sustancias que te ayudan a prevenir en desarrollo del cáncer
- Ensalada de entrante. Los alimentos crudos son ricos en enzimas, que ayudan al organismo a realizar una mejor digestión
- Consumo de agua. Existe consenso científico en promover el consumo de aproximadamente 2 litros de líquidos totales al día, incluyendo agua potable o mineral sin gas, dependiendo de cada caso en particular
18/10/17
Dieta japonesa: fuente de vida y salud [18-10-17]
Dieta japonesa: fuente de vida y salud
La comida japonesa es una de las dietas más sanas del mundo. Básicamente los alimentos que siempre están presentes son el arroz, los pescados, las algas, las sojas y una gran variedad de verduras. Además se la suele cocinar al vapor, a la plancha, hervida o sencillamente cruda, por tanto, los platos son bajos en grasas.
Esta gastronomía en general apenas aumenta el colesterol, ayuda a perder peso y según un estudio reduce la tasa de mortalidad hasta en un 15 por ciento.
Sobre sus beneficiosos componentes
El blog de comida El Tercer Brazo, ha publicado un detalle de los componentes beneficiosos de la dieta japonesa.
1 Mucho pescado
Si pensamos en la cocina japonesa lo primero que nos viene a la mente es el sushi: pescado crudo con arroz (tradicionalmente ‘sushi’ significa arroz avinagrado). El pescado es una gran fuente de ácidos grasos omega-3, que son conocidos por sus beneficios para el corazón y el sistema nervioso.
2 Carnes
La carne roja contiene grasas saturadas que pueden contribuir a obstruir las arterias si se comen en exceso, conducir a la obesidad y a aumentar el riesgo de cáncer de colon. Por lo tanto los nutricionistas aconsejan comer más salmón, caballa y sardina, entre otras. Por el contrario se aconseja reducir al mínimo el consumo de carne roja.
3 Productos de soja
Al igual que el pescado, los productos de soja como el tofu, son también una gran fuente alternativa de proteínas en comparación con la carne roja o los productos lácteos, ya que tienen poca o ninguna grasa saturada. Los productos de soja ayudan a reducir las enfermedades del corazón y la presión arterial. Como un elemento básico de la dieta japonesa, los productos de soja son muy buenos para ayudar a mantener el colesterol bajo control.
4 El arroz
Es uno de los alimentos fundamentales de la comida japonesa, tanto así que se sirve con casi todas las comidas del día, desayuno incluido. Es un buen carbohidrato, es bajo en grasas y tiene efecto de llenado con lo que ayuda a reducir el consumo de otros alimentos altos en calorías. Sin embargo los japoneses podrían mejorar más su salud sustituyendo el arroz blanco por el integral.
5 Fideos
Los fideos japoneses también son un elemento básico de la dieta de esa nación y están hechos de harina de trigo islámico que ayuda al proceso digestivo. No contienen harina blanca y se consideran significativamente más saludables, siendo alto en fibra. Ayudan a eliminar el colesterol, así como a promover el ritmo regular del intestino.
6 Alto consumo de verduras
Los japoneses consumen grandes cantidades de verduras, y no es raro que una sopa de verduras o incluso una ensalada se tomen como desayuno.
La dieta japonesa tiene la ventaja sobre la dieta occidental de contar con su alto consumo de verduras crucíferas como la col, el brócoli, las coles de Bruselas, col china, coliflor, col rizada, y el berro. No sólo son ricas en vitamina C y fibra, sino que también contienen potentes propiedades anti-cancerígenas.
Los métodos para cocinar las verduras incluyen el salteado ligero o la cocción al vapor, es lo que ayuda a retener el máximo de sus nutrientes.
7 Tés saludables
El té verde japonés tiene numerosos beneficios para la salud. Se cree que este té puede ayudar a regular la presión arterial, reducir el azúcar en la sangre, estimular el sistema inmunológico, reducir el colesterol, a retardar el proceso de envejecimiento, y algunos estudios incluso han demostrado que el té verde puede ser eficaz en la prevención del cáncer.
8 Postres saludables
Los japoneses también saben disfrutar de algunos postres occidentales como el helado o el pastel, pero son más propensos a consumir frutas de estación.
9 Porciones de comida más pequeñas
Las porciones de comida en Japón son más pequeñas y reduce la posibilidad de comer en exceso. Cuando los turistas occidentales viajan a Japón se encuentran que cuando salen a comer, las comidas son más o menos la mitad del tamaño de lo que están acostumbrados.
Estudio
Según un estudio publicado en The BMJ,las personas que llevan una dieta japonesa tienen probabilidades más altas de vivir más tiempo. De hecho las mujeres japonesas viven más tiempo que la media del resto de los humanos: 87 años y en los hombres el promedio es de 80 años. Esta longevidad ha sido directamente asociada a la dieta que tienen los japonenses,ha publicado la Vanguardia
El estudio ha llegado a la conclusión de que los científicos estudiaron los comportamientos alimenticios de 79.594 personas durante 15 años y llegaron a la conclusión de que los individuos que comían siguiendo el régimen japonés de manera más estricta tenían una esperanza de vida un 15% superior a la de los demás.
La muestra representativa de la encuesta estaba integrada por personas de todo el país con edades comprendidas entre los 40 y los 70 años. Se les entregó un cuestionario dietético que tuvieron que volver a rellenar cinco años después. Entre los alimentos que aparecían en el cuestionario estaban el arroz, la leche de vaca, el tofu, filete de ternera, las mandarinas o la cerveza, según publica La Vanguardia.
Dependiendo de lo bien que se ajustasen a la dieta recomendada según las “guías japonesas”, las personas recibían una puntuación u otra. Así, después de 15 años de seguimiento, los científicos podían relacionar el tipo de dieta con enfermedades como el cáncer o las afecciones cardiovasculares. Una de las sorpresas fue que las personas con puntuaciones más altas (dato positivo) fueron mujeres, bebedoras de té verde y consumidoras de altos niveles de calorías.
En el caso de la primera enfermedad su relación con la alimentación no quedó del todo clara. Tener una buena dieta parece beneficiar personas de peso adecuado, pero ese vínculo no es significativo en personas con sobrepeso u obesidad. Se necesitan más investigaciones para determinar quiénes se benefician y por qué, señalan los investigadores.
En relación a las enfermedades cardiovasculares, las personas que tenían una dieta rica en pescado, vegetales y frutas tenían menos probabilidades de morir por dicha causa. Teniendo en cuenta los resultados de dicho estudio, a las personas que tienen hábitos de alimentación diferentes a los nipones pueden incluir algunos de los hábitos alimenticios de dicho país para mejorar su salud: algunos son tan fáciles como el aumento del consumo de frutas y verduras.
La comida japonesa es una de las dietas más sanas del mundo. Básicamente los alimentos que siempre están presentes son el arroz, los pescados, las algas, las sojas y una gran variedad de verduras. Además se la suele cocinar al vapor, a la plancha, hervida o sencillamente cruda, por tanto, los platos son bajos en grasas.
Esta gastronomía en general apenas aumenta el colesterol, ayuda a perder peso y según un estudio reduce la tasa de mortalidad hasta en un 15 por ciento.
Sobre sus beneficiosos componentes
El blog de comida El Tercer Brazo, ha publicado un detalle de los componentes beneficiosos de la dieta japonesa.
1 Mucho pescado
Si pensamos en la cocina japonesa lo primero que nos viene a la mente es el sushi: pescado crudo con arroz (tradicionalmente ‘sushi’ significa arroz avinagrado). El pescado es una gran fuente de ácidos grasos omega-3, que son conocidos por sus beneficios para el corazón y el sistema nervioso.
2 Carnes
La carne roja contiene grasas saturadas que pueden contribuir a obstruir las arterias si se comen en exceso, conducir a la obesidad y a aumentar el riesgo de cáncer de colon. Por lo tanto los nutricionistas aconsejan comer más salmón, caballa y sardina, entre otras. Por el contrario se aconseja reducir al mínimo el consumo de carne roja.
3 Productos de soja
Al igual que el pescado, los productos de soja como el tofu, son también una gran fuente alternativa de proteínas en comparación con la carne roja o los productos lácteos, ya que tienen poca o ninguna grasa saturada. Los productos de soja ayudan a reducir las enfermedades del corazón y la presión arterial. Como un elemento básico de la dieta japonesa, los productos de soja son muy buenos para ayudar a mantener el colesterol bajo control.
4 El arroz
Es uno de los alimentos fundamentales de la comida japonesa, tanto así que se sirve con casi todas las comidas del día, desayuno incluido. Es un buen carbohidrato, es bajo en grasas y tiene efecto de llenado con lo que ayuda a reducir el consumo de otros alimentos altos en calorías. Sin embargo los japoneses podrían mejorar más su salud sustituyendo el arroz blanco por el integral.
5 Fideos
Los fideos japoneses también son un elemento básico de la dieta de esa nación y están hechos de harina de trigo islámico que ayuda al proceso digestivo. No contienen harina blanca y se consideran significativamente más saludables, siendo alto en fibra. Ayudan a eliminar el colesterol, así como a promover el ritmo regular del intestino.
6 Alto consumo de verduras
Los japoneses consumen grandes cantidades de verduras, y no es raro que una sopa de verduras o incluso una ensalada se tomen como desayuno.
La dieta japonesa tiene la ventaja sobre la dieta occidental de contar con su alto consumo de verduras crucíferas como la col, el brócoli, las coles de Bruselas, col china, coliflor, col rizada, y el berro. No sólo son ricas en vitamina C y fibra, sino que también contienen potentes propiedades anti-cancerígenas.
Los métodos para cocinar las verduras incluyen el salteado ligero o la cocción al vapor, es lo que ayuda a retener el máximo de sus nutrientes.
7 Tés saludables
El té verde japonés tiene numerosos beneficios para la salud. Se cree que este té puede ayudar a regular la presión arterial, reducir el azúcar en la sangre, estimular el sistema inmunológico, reducir el colesterol, a retardar el proceso de envejecimiento, y algunos estudios incluso han demostrado que el té verde puede ser eficaz en la prevención del cáncer.
8 Postres saludables
Los japoneses también saben disfrutar de algunos postres occidentales como el helado o el pastel, pero son más propensos a consumir frutas de estación.
9 Porciones de comida más pequeñas
Las porciones de comida en Japón son más pequeñas y reduce la posibilidad de comer en exceso. Cuando los turistas occidentales viajan a Japón se encuentran que cuando salen a comer, las comidas son más o menos la mitad del tamaño de lo que están acostumbrados.
Estudio
Según un estudio publicado en The BMJ,las personas que llevan una dieta japonesa tienen probabilidades más altas de vivir más tiempo. De hecho las mujeres japonesas viven más tiempo que la media del resto de los humanos: 87 años y en los hombres el promedio es de 80 años. Esta longevidad ha sido directamente asociada a la dieta que tienen los japonenses,ha publicado la Vanguardia
El estudio ha llegado a la conclusión de que los científicos estudiaron los comportamientos alimenticios de 79.594 personas durante 15 años y llegaron a la conclusión de que los individuos que comían siguiendo el régimen japonés de manera más estricta tenían una esperanza de vida un 15% superior a la de los demás.
La muestra representativa de la encuesta estaba integrada por personas de todo el país con edades comprendidas entre los 40 y los 70 años. Se les entregó un cuestionario dietético que tuvieron que volver a rellenar cinco años después. Entre los alimentos que aparecían en el cuestionario estaban el arroz, la leche de vaca, el tofu, filete de ternera, las mandarinas o la cerveza, según publica La Vanguardia.
Dependiendo de lo bien que se ajustasen a la dieta recomendada según las “guías japonesas”, las personas recibían una puntuación u otra. Así, después de 15 años de seguimiento, los científicos podían relacionar el tipo de dieta con enfermedades como el cáncer o las afecciones cardiovasculares. Una de las sorpresas fue que las personas con puntuaciones más altas (dato positivo) fueron mujeres, bebedoras de té verde y consumidoras de altos niveles de calorías.
En el caso de la primera enfermedad su relación con la alimentación no quedó del todo clara. Tener una buena dieta parece beneficiar personas de peso adecuado, pero ese vínculo no es significativo en personas con sobrepeso u obesidad. Se necesitan más investigaciones para determinar quiénes se benefician y por qué, señalan los investigadores.
En relación a las enfermedades cardiovasculares, las personas que tenían una dieta rica en pescado, vegetales y frutas tenían menos probabilidades de morir por dicha causa. Teniendo en cuenta los resultados de dicho estudio, a las personas que tienen hábitos de alimentación diferentes a los nipones pueden incluir algunos de los hábitos alimenticios de dicho país para mejorar su salud: algunos son tan fáciles como el aumento del consumo de frutas y verduras.
3/10/17
La dieta mediterránea, alternativa a malnutrición y obesidad [3-10-17]
La dieta mediterránea, alternativa a malnutrición y obesidad
La dieta mediterránea se alzó como sólida alternativa a la malnutrición y la obesidad, por beneficiosa al basarse en alimentos frescos y evitar grasas saturadas, en la Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición (CIN2) celebrada esta semana en Roma.
Se trata de una dieta equilibrada, compuesta por alimentos naturales y sanos, basada principalmente en ingredientes de origen vegetal, como cereales, aceite de oliva, frutas y verduras o vino, aunque también incluye carne y lácteos bajos en grasas.
Unas virtudes reconocidas por la Unesco, que la considera un bien Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y ensalzadas por la Reina Letizia en su discurso pronunciado en la FAO ante 170 representantes internacionales.
"La dieta mediterránea tradicional es una dieta sana", explicó el director de Nutrición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Francesco Branca, que además de los ingredientes saludables destacó el particular modo de comer de los países mediterráneos, con varias personas conversando en torno a una mesa y que se ven unidas por una "cultura gastronómica común".
Una dieta sana es, para la OMS, la mejor manera de luchar contra todas las formas de malnutrición, que amenazan la salud pública a nivel mundial.
De hecho, el motivo de estudiar la dieta mediterránea fue que, alrededor de la década de los cincuenta del pasado siglo, diferentes expertos internacionales quisieron ahondar en las razones por las que los países mediterráneos tenían menos enfermedades cardíacas y que resultaron estar en el generalizado uso del aceite de oliva.
La grasa principal es el aceite de oliva, el ingrediente que marca la diferencia de esta dieta y es que las culturas del mar Mediterráneo utilizan el "oro líquido" en lugar de otras grasas saturadas, un ingrediente que tiene una calidad mayor y mantiene bajo control los riesgos cardiovasculares.
El vino, considerado como la bebida histórica del Mediterráneo, es el acompañamiento natural del menú típico del sur de Europa, una bebida "nutriente, antioxidante, purgante y diurética" que consumían tradicionalmente los campesinos en sus comidas.
El distintivo del vino incluido en esta dieta, que suele ser tinto, es su baja graduación de alcohol y "el modo en que se consume", de manera natural junto con la comida, como una parte más del menú.
Además de ser naturales, los alimentos de la dieta Mediterránea, que fundamentalmente se considera propia de España, Italia, Grecia y Marruecos, son "mínimamente procesados", los azúcares no son refinados y la carne se consume de manera poco frecuente, normalmente una vez a la semana.
Unos hábitos alimenticios que, sin embargo, eran propios de los años cincuenta pero no lo son tanto actualmente.
Hoy en día, la OMS sostiene que la gente consume comida con demasiada carga calórica, grasas saturadas y trans, con exceso de azúcar y sal y con escasez de frutas, verduras y fibra.
Así, Braca estima que las culturas mediterráneas han pasado a creer que los alimentos propios de los países ricos "son mejores que los cocinados por nuestras madres".
Un cambio en el que también han influido los hábitos de la vida propia del siglo XXI, que obliga a comer fuera de casa, tiene una elevadísima oferta de restaurantes de comida rápida y, además, es sedentaria.
Aunque Braca consideró que no se puede ir atrás ni pretender retomar la gastronomía propia de hace 65 años, sí defendió que se puede fomentar este tipo de alimentación, con productos de buena calidad.
Una idea que compartió la Reina Letizia en su discurso, en el que manifestó el compromiso de España por "fomentar la sostenibilidad de la dieta mediterránea tradicional como parte integral de un estilo de vida saludable y equilibrado" que debe combinarse con "hacer ejercicio de forma regular y moderada".
1/9/17
Alimentos contra el colon irritable [1-9-17]
Alimentos contra el colon irritable
Son muchas las mujeres que sufren de colon irritable, una afección cuyas causas no están del todo claras, pero que podría tener relación con aspectos emocionales y, como en todo, con los alimentos que consumamos. Ante un episodio de esta naturaleza, hay ciertos alimentos con propiedades antiinflamatorias a los que se podrá recurrir.
En principio, tendréis que tener muy en cuenta a los vegetales de hoja verde: si bien no deberían faltar nunca en nuestra dieta, estos vegetales, como las espinacas, acelga, rúcula o lechuga son aliados a la hora de bajar la inflamación y de aliviar los intestinos de forma natural. Su alto aporte de antioxidantes luchan contra los radicales libres, mejorando la salud y función intestinal.
Además, estos vegetales aportan vitamina A, vitamina C y K, esenciales para el buen funcionamiento del colon, al tiempo que su contenido equilibrado de fibra ayudará a mover los intestinos sin irritación. Debéis tener presente que la cantidad de fibra equilibrada por día ronda los 20 a 25 gramos. Más cantidad puede ser contraproducente e incluso perjudicial en estos casos.
Otro vegetal valioso es el apio: fuente natural de potasio con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que sumarán puntos en casos de colon irritable. El sistema digestivo todo se beneficiará con la incorporación frecuente del apio, vegetal además conocido por ser diurético y un aliado a la hora de querer perder los kilos de más.
El aguacate, sabroso y cremoso, más allá de ser un alimento calórico, puede ser consumido si se tiene frecuentes episodios de colon irritable: su tipo de grasas es saludable para el organismo, al tiempo que favorecen la salud cardiovascular y el sistema digestivo. Aporta fibra soluble, potasio, calcio y vitaminas del complejo B, todos compuestos que cuidan el colon y actúan como antiinflamatorios naturales.
El aceite de coco está también indicado para tratar los casos de colon irritable,ya que puede ayudar a bajar la inflamación, con propiedades antimicrobianas y beneficiosas para las paredes intestinales. El aceite de coco os ayudará a depurar el colon, a reducir los procesos inflamatorios y a mejorar la absorción de los nutrientes durante la digestión.
El plátano, una de las frutas más consumidas también puede ser de utilidad para el colon irritable: junto a la papaya y a la manzana, es una fruta recomendada para ingerir cuando estáis con este problema. Aporta potasio, magnesio y vitaminas del complejo B, al tiempo que aporta triptófano, un aminoácido esencial que estimula el sistema digestivo y alivia los intestinos.
Finalmente, otra recomendación: la leche de avena, por su fibra y por ser suavizante, mejorará los síntomas del colon irritable. La avena es uno de los cereales más completos, con aporte de hidratos de carbono y de proteínas, esencial para una buena nutrición. Podéis hacer la leche de avena en tu casa o bien comprarla.
24/8/17
Dejar de desayunar, ¿la forma de mejorar la salud? [24-8-17]
Dejar de desayunar, ¿la forma de mejorar la salud?
Un bioquímico afirma que el desayuno puede ser tan letal como fumar o beber
Terence Kealy es un reconocido bioquímico británico que asegura en su último libro que desayunar no es tan beneficioso como se cree. Es más, puede ser peligroso e, incluso, tan letal como fumar o beber. Advierte de que los estudios que apoyan los supuestos beneficios del desayuno son patrocinados por la industria alimenticia.
El científico describe en su libro 'Breakfast Is A Dangerous Meal' ('El desayuno es una comida peligrosa') como notó que sus niveles de azúcar se elevaban anormalmente si desayunaba, algo peligroso para un diabético tipo 2 como él. En cambio, si no comía nada al levantarse se mantenían normales y solo aumentaban en la comida y la cena, según 'The Independent',
Pero no solo los diabéticos están en riesgo. También la gente sana puede tener un síndrome metabólico si desayuna, según el exrector de la Universidad de Buckingham. Además aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, problemas de colesterol e, incluso, diabetes.
Kealy señala que el desayuno es un negocio y que la industria alimenticia espera ganar más de 40 millones de dólares para 2019. La mayoría de los alimentos que comemos por la mañana son “calorías vacías”, poco nutritivos.
Por eso recomienda seguir una dieta baja en azúcar y carbohidratos refinados, muchos de los cuales se consumen en el desayuno. También aconseja evitar las carnes rojas, los embutidos y la comida procesada.
Un bioquímico afirma que el desayuno puede ser tan letal como fumar o beber
Terence Kealy es un reconocido bioquímico británico que asegura en su último libro que desayunar no es tan beneficioso como se cree. Es más, puede ser peligroso e, incluso, tan letal como fumar o beber. Advierte de que los estudios que apoyan los supuestos beneficios del desayuno son patrocinados por la industria alimenticia.
El científico describe en su libro 'Breakfast Is A Dangerous Meal' ('El desayuno es una comida peligrosa') como notó que sus niveles de azúcar se elevaban anormalmente si desayunaba, algo peligroso para un diabético tipo 2 como él. En cambio, si no comía nada al levantarse se mantenían normales y solo aumentaban en la comida y la cena, según 'The Independent',
Pero no solo los diabéticos están en riesgo. También la gente sana puede tener un síndrome metabólico si desayuna, según el exrector de la Universidad de Buckingham. Además aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, problemas de colesterol e, incluso, diabetes.
Kealy señala que el desayuno es un negocio y que la industria alimenticia espera ganar más de 40 millones de dólares para 2019. La mayoría de los alimentos que comemos por la mañana son “calorías vacías”, poco nutritivos.
Por eso recomienda seguir una dieta baja en azúcar y carbohidratos refinados, muchos de los cuales se consumen en el desayuno. También aconseja evitar las carnes rojas, los embutidos y la comida procesada.
9/7/17
Conoce algunos de los alimentos que te ayudan a mantenerte joven [9-7-17]
Conoce algunos de los alimentos que te ayudan a mantenerte joven
De acuerdo con la Academia Española de Dermatología estos alguno de los alimentos que son indispensables en una dieta antienvejecimiento.
Para la doctora Minia Campos, dermatóloga adscrita a la academia, es importante limitar en la dieta diaria los hidratos de carbono de absorción rápida (azúcares añadidos, refrescos, dulces, etc) porque “generan picos de insulina muy altos y eso produce inflamación de todo el organismo, también en la piel. Esto favorece la agresión por radicales libres y el envejecimiento y empeora patologías como el acné y la psoriasis”, explicó la especialista, al rotativo ABC.
Algunos de los alimentos que también mencionó la doctora como positivos para tener una apariencia más jovial son;
Aceite de Oliva el mismo contiene una gran cantidad de polifenoles, antioxidantes con propiedades beneficiosas para el sistema cardiovascular. Además de contener vitaminas A y E beneficiosas para la piel.
El Chocolate Negro es uno de los alimentos antioxidantes capaces de retardar o prevenir la oxidación de ciertas moléculas. La catequina, epicatequina y procianidinas, ayudan al organismo en el sistema circulatorio y sistema nervioso logrando un bienestar pleno, apunta la doctora Marina Rodríguez, dermatóloga del Hospital Quirón Tenerife.
Vino tinto. Esta bebida activa los genes encargados de evitar el envejecimiento celular gracias al resveratrol y los polifenoles.
La nutrióloga recordó que las Nueces sin una rica fuente de grasas insaturadas, omega 3, vitaminas, minerales y antioxidantes. Aportan un gran beneficio a la salud cerebral, se recomienda comer dos o tres nueces diarias.
Los Tomates son un protector solar natural que ayuda a mantener la piel joven. Además contiene licopeno que ayuda a prevenir las enfermedades del corazón.
El brócoli contiene sulforafano que trabaja para prevenir los daños del paso del tiempo en nuestro cuerpo eliminando los radicales libres. Es uno de los vegetales más ricos en vitaminas y minerales.
Como un último tip la doctora Marina explicó que “en el caso de las frutas y verduras lo recomendable es consumirlas lo más crudas y enteras posibles porque cuando las calentamos, trituramos o exprimimos pierden gran parte de los antioxidantes que contienen”.
De acuerdo con la Academia Española de Dermatología estos alguno de los alimentos que son indispensables en una dieta antienvejecimiento.
Para la doctora Minia Campos, dermatóloga adscrita a la academia, es importante limitar en la dieta diaria los hidratos de carbono de absorción rápida (azúcares añadidos, refrescos, dulces, etc) porque “generan picos de insulina muy altos y eso produce inflamación de todo el organismo, también en la piel. Esto favorece la agresión por radicales libres y el envejecimiento y empeora patologías como el acné y la psoriasis”, explicó la especialista, al rotativo ABC.
Algunos de los alimentos que también mencionó la doctora como positivos para tener una apariencia más jovial son;
Aceite de Oliva el mismo contiene una gran cantidad de polifenoles, antioxidantes con propiedades beneficiosas para el sistema cardiovascular. Además de contener vitaminas A y E beneficiosas para la piel.
El Chocolate Negro es uno de los alimentos antioxidantes capaces de retardar o prevenir la oxidación de ciertas moléculas. La catequina, epicatequina y procianidinas, ayudan al organismo en el sistema circulatorio y sistema nervioso logrando un bienestar pleno, apunta la doctora Marina Rodríguez, dermatóloga del Hospital Quirón Tenerife.
Vino tinto. Esta bebida activa los genes encargados de evitar el envejecimiento celular gracias al resveratrol y los polifenoles.
La nutrióloga recordó que las Nueces sin una rica fuente de grasas insaturadas, omega 3, vitaminas, minerales y antioxidantes. Aportan un gran beneficio a la salud cerebral, se recomienda comer dos o tres nueces diarias.
Los Tomates son un protector solar natural que ayuda a mantener la piel joven. Además contiene licopeno que ayuda a prevenir las enfermedades del corazón.
El brócoli contiene sulforafano que trabaja para prevenir los daños del paso del tiempo en nuestro cuerpo eliminando los radicales libres. Es uno de los vegetales más ricos en vitaminas y minerales.
Como un último tip la doctora Marina explicó que “en el caso de las frutas y verduras lo recomendable es consumirlas lo más crudas y enteras posibles porque cuando las calentamos, trituramos o exprimimos pierden gran parte de los antioxidantes que contienen”.
6/7/17
Consejos para diabéticos [6-7-17]
Consejos para diabéticos
Si piensas que comer saludable es dejar de comer tu platillo favorito en estas fechas, estás en un error. La buena noticia es que no tienes que hacerlo. Puedes disfrutar de tus comidas ocasionales favoritas, pero con moderación, ya que el hacerlo en exceso puede traer consecuencias poco gratas a nuestra salud, especialmente cuando se vive con diabetes.
El truco es estar consciente de lo que comemos y hacer mejores elecciones respecto a nuestra alimentación.
Saber lo que puedes comer durante esta temporada puede ser confuso. Por esta razón te traemos siete consejos para que puedas elegir alimentos saludables para ti y toda tu familia durante estas fechas.
¿Qué debo sustituir?
1. Prefiere carnes blancas a rojas
La proteína puede brindar una mayor saciedad en comidas y cenas. Sin embargo, es preferible optar aquellos productos de origen animal con bajo contenido en ácidos grasos saturados y colesterol, por ejemplo: pavo, pollo sin piel o pescado, a diferencia de las carnes rojas en exceso.
Si eres vegano puedes apoyarte de la proteína vegetal que se encuentra en la soya, tofú o combinando leguminosas con cereales, como arroz con frijoles, en una porción ligera. Las proteínas son parte de una alimentación correcta y necesitamos en general para el adulto sano un g/kg/día.
2. Fruta como postre
La fruta es una excelente opción que puedes disfrutar con tranquilidad, ya que está repleta de vitaminas, minerales y fibra, al igual que los vegetales. Pero también contiene carbohidratos y requieres contarlos como parte de tu plan de alimentación. Comer una fruta fresca o ensalada de fruta de postre es una excelente manera de darse un gusto dulce y obtener la nutrición adicional que se requiere. Las mejores opciones de fruta son las frescas, congeladas o enlatadas sin azúcar agregada. Te recomendamos consumirlas con otro alimento que contenga proteínas o grasas para disminuir la absorción de glucosa.
3. Sustituye los canapés por vegetales sin almidón
La recomendación de ¡come más! no lo escuchas con frecuencia cuando tienes diabetes, pero los vegetales sin almidón son uno de los grupos de alimentos con los que puedes saciar tu apetito.
Los vegetales están repletos de vitaminas, minerales, fibra y fitoquímicos, y ya que tienen tan pocos carbohidratos y calorías ¡todos los pueden disfrutar! Ejemplo de ellos son: acelga, alcachofa, amaranto, apio, arvejas o guisantes, berenjena, brócoli, calabaza, cebolla, chayote, coles de Bruselas, coliflor, colinabo, espárrago, hongos, hortalizas, jícama, maíz, nabo, pepino, pimientos, poro, rábano, remolacha, betabel, col, tomates, lechuga, espinaca, rúcula, achicoria de hoja roja, berro, zanahoria, etcétera. Un plato de jícama con zanahoria y chile piquín es una excelente opción.
4. Evita las grasas poco saludables
No hay duda de que los carbohidratos acaparan la atención en el control de la diabetes. La cantidad de grasa que se consume depende de muchos factores, pero más importante que el total de grasa es el tipo de grasa que se come. Hay grasas saludables y grasas poco saludables.
Para reducir el riesgo de enfermedades del corazón trata de comer menos de las grasas poco saludables: las saturadas y trans, presentes en alimentos procesados como bocadillos (galletas saladas y papitas, totopos o chips) y productos de repostería (panecillos, galletas y pasteles), así como cierta comida rápida como las papas fritas.
5. Evita las bebidas azucaradas
como las gaseosas regulares, los ponches y bebidas de fruta, las bebidas para deportistas y el té dulce, entre otras. Elevan la glucosa en la sangre y ¡una sola porción puede contener cientos de calorías!
6. Las bebidas alcohólicas
Pregúntale a tu equipo de atención médica si puedes tomar bebidas alcohólicas. En caso de ser viable esta opción y optas por tomar algo, acompáñalo con comida. No omitas alimentos de tu plan regular de alimentación para remplazarlos por bebidas alcohólicas. No bebas con el estómago vacío o cuando tienes la glucosa baja (menor que 70mg/dl).
7. Realiza una actividad física,
esto puede ayudarte para compensar los pequeños excesos. No importa si has sido una persona activa en el pasado o no, es buen momento para empezar. Pero si nunca has hecho mucha actividad o no la realizas desde hace tiempo es importante comenzar lentamente.
Si piensas que comer saludable es dejar de comer tu platillo favorito en estas fechas, estás en un error. La buena noticia es que no tienes que hacerlo. Puedes disfrutar de tus comidas ocasionales favoritas, pero con moderación, ya que el hacerlo en exceso puede traer consecuencias poco gratas a nuestra salud, especialmente cuando se vive con diabetes.
El truco es estar consciente de lo que comemos y hacer mejores elecciones respecto a nuestra alimentación.
Saber lo que puedes comer durante esta temporada puede ser confuso. Por esta razón te traemos siete consejos para que puedas elegir alimentos saludables para ti y toda tu familia durante estas fechas.
¿Qué debo sustituir?
1. Prefiere carnes blancas a rojas
La proteína puede brindar una mayor saciedad en comidas y cenas. Sin embargo, es preferible optar aquellos productos de origen animal con bajo contenido en ácidos grasos saturados y colesterol, por ejemplo: pavo, pollo sin piel o pescado, a diferencia de las carnes rojas en exceso.
Si eres vegano puedes apoyarte de la proteína vegetal que se encuentra en la soya, tofú o combinando leguminosas con cereales, como arroz con frijoles, en una porción ligera. Las proteínas son parte de una alimentación correcta y necesitamos en general para el adulto sano un g/kg/día.
2. Fruta como postre
La fruta es una excelente opción que puedes disfrutar con tranquilidad, ya que está repleta de vitaminas, minerales y fibra, al igual que los vegetales. Pero también contiene carbohidratos y requieres contarlos como parte de tu plan de alimentación. Comer una fruta fresca o ensalada de fruta de postre es una excelente manera de darse un gusto dulce y obtener la nutrición adicional que se requiere. Las mejores opciones de fruta son las frescas, congeladas o enlatadas sin azúcar agregada. Te recomendamos consumirlas con otro alimento que contenga proteínas o grasas para disminuir la absorción de glucosa.
3. Sustituye los canapés por vegetales sin almidón
La recomendación de ¡come más! no lo escuchas con frecuencia cuando tienes diabetes, pero los vegetales sin almidón son uno de los grupos de alimentos con los que puedes saciar tu apetito.
Los vegetales están repletos de vitaminas, minerales, fibra y fitoquímicos, y ya que tienen tan pocos carbohidratos y calorías ¡todos los pueden disfrutar! Ejemplo de ellos son: acelga, alcachofa, amaranto, apio, arvejas o guisantes, berenjena, brócoli, calabaza, cebolla, chayote, coles de Bruselas, coliflor, colinabo, espárrago, hongos, hortalizas, jícama, maíz, nabo, pepino, pimientos, poro, rábano, remolacha, betabel, col, tomates, lechuga, espinaca, rúcula, achicoria de hoja roja, berro, zanahoria, etcétera. Un plato de jícama con zanahoria y chile piquín es una excelente opción.
4. Evita las grasas poco saludables
No hay duda de que los carbohidratos acaparan la atención en el control de la diabetes. La cantidad de grasa que se consume depende de muchos factores, pero más importante que el total de grasa es el tipo de grasa que se come. Hay grasas saludables y grasas poco saludables.
Para reducir el riesgo de enfermedades del corazón trata de comer menos de las grasas poco saludables: las saturadas y trans, presentes en alimentos procesados como bocadillos (galletas saladas y papitas, totopos o chips) y productos de repostería (panecillos, galletas y pasteles), así como cierta comida rápida como las papas fritas.
5. Evita las bebidas azucaradas
como las gaseosas regulares, los ponches y bebidas de fruta, las bebidas para deportistas y el té dulce, entre otras. Elevan la glucosa en la sangre y ¡una sola porción puede contener cientos de calorías!
6. Las bebidas alcohólicas
Pregúntale a tu equipo de atención médica si puedes tomar bebidas alcohólicas. En caso de ser viable esta opción y optas por tomar algo, acompáñalo con comida. No omitas alimentos de tu plan regular de alimentación para remplazarlos por bebidas alcohólicas. No bebas con el estómago vacío o cuando tienes la glucosa baja (menor que 70mg/dl).
7. Realiza una actividad física,
esto puede ayudarte para compensar los pequeños excesos. No importa si has sido una persona activa en el pasado o no, es buen momento para empezar. Pero si nunca has hecho mucha actividad o no la realizas desde hace tiempo es importante comenzar lentamente.
15/6/17
Tips y consejos nutricion [15-6-17]
Tips y consejos nutricion
- Pésate los viernes y planifica la comida y actividad del fin de semana para mantenerte en control
- Más vegetales. El ácido fólico, vitamina esencial para la reproducción, está presente en vegetales de hojas verdes y en cereales enriquecidos
- Haga su ensalada más nutritiva, añada frutas como manzanas, naranjas o kiwi
- Grasas buenas. Consume un poco de grasas buenas Omega 3 todos los días comiendo salmón, macarela, sardinas o tomando un suplemento de aceite de linaza o de pescado
- Patatas fritas con apenas grasa. Es fácil conseguir patatas de aspecto y textura crujiente similares a las patatas fritas, pero más ligeras. Se parten en láminas finas, se extienden en la bandeja de horno y se pulverizan con muy poco aceite. Se hornean al grill hasta que queden doradas y crujientes. Con ellas se puede cocinar una tortilla de patata más ligera. Cuando están cocidas, se saltean con un poco de aceite en la sartén antes de mezclarlas con el huevo y se cuaja la tortilla.
8/6/17
Los beneficios de 50 botellas de vino en un solo tomate
Los beneficios de 50 botellas de vino en un solo tomate
Consiguen aumentar el crecimiento de los compuestos naturales de esta planta.
muyinteresante.es
El tomate, perteneciente a la familia de la belladona, se consume de los modos más diversos, ya sea en crudo, en zumos, en salsas... y es una herramienta esencial en la prevención contra el cáncer, la presión arterial alta y la depresión. Ahora, un equipo de investigadores del Centro John Innes (Reino Unido) ha descubierto cómo aumentar sus propiedades saludables hasta el extremo de poder introducir los beneficios de 2,5 kilogramos de tofu o de 50 botellas de vino en un solo tomate. La investigación ha sido publicada en la revista Nature Communications.
Y es que los científicos han hallado un modo de producir cantidades industriales de dos compuestos naturales útiles, el resveratrol (presente en la uva y derivados como el vino) y la genisteína (químico natural presente en la soja) en el cultivo de tomates. Esto es, han conseguido cultivar tomates que producen la misma cantidad resveratrol y genisteína que podemos encontrar en 2,5 kgs de tofu y 50 botellas de vino tinto.
La clave se encuentra en la proteína AtMYB12, encontrado en Arabidopsis thaliana, una pequeña planta crucífera cuyo genoma se desentrañó en el año 2000 (fue el primer genoma de planta secuenciado). Esta proteína activa un vasto conjunto de genes implicados en rutas metabólicas responsables de la producción de compuestos naturales que son útiles para la planta, siendo AtMYB12 capaz de aumentar o reducir la producción de compuestos naturales.
Los investigadores decidieron introducir esta proteína en el cultivo de tomates, descubriendo que, para empezar, la capacidad de la planta para producir compuestos naturales se incrementó exponencialmente; además, la cantidad de energía y carbono que la planta dedicaba a la producción de estos compuestos naturales también aumentó. El resultado fue que los tomates contenían hasta 80 miligramos de estos compuestos naturales por cada gramo de peso en seco.
Cultivar estos compuestos tan valiosos para la salud utilizando los tomates podría convertirse en el método más eficaz y económico para conseguir cantidades ingentes de resveratrol y genisteína, que tantos beneficios nutricionales y medicinales poseen para nosotros.
“Las plantas medicinales de alto valor son a menudo difíciles de cultivar y manejar, y los tiempos de cultivo muy largos. Nuestra investigación proporciona una plataforma fantástica para producir rápidamente estos compuestos medicinales tan valiosos en los tomates y creemos que nuestra idea de diseño también se podría aplicar a otros compuestos tales como los terpenoides y alcaloides, que son los principales grupos de compuestos medicinales de las plantas”, aclara Yang S. Zhang, líder del estudio.
Consiguen aumentar el crecimiento de los compuestos naturales de esta planta.
muyinteresante.es
El tomate, perteneciente a la familia de la belladona, se consume de los modos más diversos, ya sea en crudo, en zumos, en salsas... y es una herramienta esencial en la prevención contra el cáncer, la presión arterial alta y la depresión. Ahora, un equipo de investigadores del Centro John Innes (Reino Unido) ha descubierto cómo aumentar sus propiedades saludables hasta el extremo de poder introducir los beneficios de 2,5 kilogramos de tofu o de 50 botellas de vino en un solo tomate. La investigación ha sido publicada en la revista Nature Communications.
Y es que los científicos han hallado un modo de producir cantidades industriales de dos compuestos naturales útiles, el resveratrol (presente en la uva y derivados como el vino) y la genisteína (químico natural presente en la soja) en el cultivo de tomates. Esto es, han conseguido cultivar tomates que producen la misma cantidad resveratrol y genisteína que podemos encontrar en 2,5 kgs de tofu y 50 botellas de vino tinto.
La clave se encuentra en la proteína AtMYB12, encontrado en Arabidopsis thaliana, una pequeña planta crucífera cuyo genoma se desentrañó en el año 2000 (fue el primer genoma de planta secuenciado). Esta proteína activa un vasto conjunto de genes implicados en rutas metabólicas responsables de la producción de compuestos naturales que son útiles para la planta, siendo AtMYB12 capaz de aumentar o reducir la producción de compuestos naturales.
Los investigadores decidieron introducir esta proteína en el cultivo de tomates, descubriendo que, para empezar, la capacidad de la planta para producir compuestos naturales se incrementó exponencialmente; además, la cantidad de energía y carbono que la planta dedicaba a la producción de estos compuestos naturales también aumentó. El resultado fue que los tomates contenían hasta 80 miligramos de estos compuestos naturales por cada gramo de peso en seco.
Cultivar estos compuestos tan valiosos para la salud utilizando los tomates podría convertirse en el método más eficaz y económico para conseguir cantidades ingentes de resveratrol y genisteína, que tantos beneficios nutricionales y medicinales poseen para nosotros.
“Las plantas medicinales de alto valor son a menudo difíciles de cultivar y manejar, y los tiempos de cultivo muy largos. Nuestra investigación proporciona una plataforma fantástica para producir rápidamente estos compuestos medicinales tan valiosos en los tomates y creemos que nuestra idea de diseño también se podría aplicar a otros compuestos tales como los terpenoides y alcaloides, que son los principales grupos de compuestos medicinales de las plantas”, aclara Yang S. Zhang, líder del estudio.
14/5/17
En tu dieta, no olvides los beneficios de comer pan y su valor nutricional [14-5-17]
En tu dieta, no olvides los beneficios de comer pan y su valor nutricional
Últimamente se ha asociado el consumo de pan a un aumento de peso, pero esta creencia no es cierta. Como cualquier alimento, en exceso es malo, pero un consumo habitual es beneficioso para la salud.
El consumo de pan aporta un gran valor nutricional desconocido por muchas personas. En la historia reciente, se ha pasado de consumir una media de 400 gramos de pan al día en 1960 a 100-150 gramos de consumo medio de pan en la actualidad. Este descenso se debe, en parte, a la inclusión de otro tipo de alimentos en la dieta diaria, pero debemos estar alerta y no descuidar el consumo diario de pan.
El pan cubre necesidades nutricionales fundamentales
Según Ángeles Carbajal, profesora de Nutrición de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, es necesario que en cualquier dieta equilibrada esté presente el pan ya que cubre necesidades nutricionales fundamentales.
Las guías alimentarias de nutrición recomiendan la ingesta de cereales en las principales comidas diarias. La OMS, Organización Mundial de la Salud, recomienda consumir 250 gramos diarios de pan, los considera necesarios e indispensables para una buena nutrición.
El pan y su valor nutricional
El pan contiene entre un 10 y un 20 por ciento de fibra, más si es pan integral. La fibra se considera fundamental para la salud favoreciendo el sistema digestivo y cardiovascular.
El 55 por ciento de pan se considera hidratos de carbono complejos. Recordemos que un 45 por ciento del total diario de alimentos de una dieta saludable deben ser hidratos de carbono complejos. Otro 10 por ciento son proteínas vegetales, gran protector en la prevención de enfermedades crónicas. Además contiene componentes bioactivos, antioxidantes minerales y vitaminas como calcio, vitaminas B1, B6, hierro, magnesio, cinc, potasio, niacina y fósforo. Otra de las ventajas es que contiene muy poca grasa y un contenido muy bajo de colesterol.
Una de las grandes propiedades del pan en la dieta alimenticia es su efecto saciante, debido a este motivo, es un gran aliado para evitar la ansiedad a la hora de ingerir alimentos y poder controlar lo que comemos.
Por otra parte, el pan está realizado con levadura que provoca una reducción del índice glucémico del pan, aumentando además su digestibilidad y la biodisponibilidad de sus nutrientes.
Como hemos visto, el consumo habitual de pan es muy beneficioso y necesario. Comenzad a incluir el consumo medio que recomienda la OMS de 250 gramos diarios y veréis como aumenta la energía y el bienestar día a día.
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